El Día Mundial de la Lasagna se celebra cada 29 de julio. Esta fecha rinde homenaje a uno de los platos de pasta al horno más populares, antiguos y queridos de la gastronomía mundial.

Cada 29 de julio se celebra el Día Mundial de la Lasaña, una fecha dedicada a resaltar la exquisitez de este plato tradicional que tiene un fuerte arraigo en Italia. Esta celebración busca honrar la versatilidad y el sabor inigualable de la lasaña, que ha conquistado paladares a lo largo y ancho del planeta.
La palabra lasaña proviene del término griego “lasanon” y del latín “lasanum”, referido al envase o cazuela en el que se cocinaba.
Algunos expertos e historiadores culinarios estiman que uno de los antecedentes históricos de este plato proviene del lasanon, un pastel plano griego. Se cortaban en forma de tiras anchas y largas, rellenas con legumbres y queso, denominándose posteriormente lagum.
En la Antigua Roma el filósofo y político romano Marco Tulio Cicerón (106 a.C. – 43 a.C.) mencionaba en algunos de sus textos su predilección por el lagum.
Posteriormente, los hechos bélicos y culturales suscitados entre Grecia y el Imperio Romano propiciaron la introducción de este plato en Italia.
Una de las características más destacadas de esta preparación es su versatilidad en términos de ingredientes: puede incluir una variedad de componentes, desde carnes y pescados hasta verduras frescas de temporada. Esta flexibilidad permite que cada maestro cocinero aporte su toque personal y cree versiones únicas que reflejan su estilo.
La revista culinaria Taste Atlas describe a la lasaña como “un tipo de pasta tradicional italiana que se utiliza para preparar una variedad de platos de lasaña que consisten en láminas finas de pasta intercaladas con una mezcla de ingredientes sabrosos y horneadas en el horno. Esta es probablemente una de las primeras formas de pasta y algunos creen que su antecesor fue el laganon o lasanon griego”.
Además, indicaron que “el término lasaña se acuñó en Trento en el siglo XVI y el plato se reservaba para los días festivos. En el siglo XIX, comenzaron a surgir platos de lasaña al horno, especialmente en el sur. El plato de lasaña más famoso es la lasaña a la boloñesa y se puede encontrar en la mayoría de los restaurantes de Bolonia”.
El plato tradicional italiano es reconocido en todas partes del mundo y como todo plato histórico, propició la generación de múltiples formas y variedades culinarias en torno a él.
La lasagna se prepara con varias capas (láminas) de pasta y su relleno puede ser muy variado. Podemos encontrar lasagna con pollo, vegetariana, de verduras, pescado y con distintos quesos y salsas.
La lasagna como ícono
Tal fama y consolidación mundial obtuvo este plato de la gastronomía italiana, que uno de los dibujos animados mas famosos del mundo, Garfield, lo adoptó como su preferido. Expandiendo así, el símbolo cultural del plato italiano como ícono de manjar culinario en la infancia de varias generaciones de niños.
Algunas curiosidades
Tal es el amor por este plato que los italianos inventaron las primeras máquinas para la elaboración de las láminas con las que se prepara.
Por otro lado, su expansión y la globalización hicieron que en Argentina se haya logrado el record de la más grande del mundo, llegando a pesar mas de 2700 kilos. Mientras tanto, se estima que Gran Bretaña es uno de los países que encabeza el ranking de consumo de lasagna. Por otro lado, la primera redacción escrita de la tradicional receta se adjudica recién en el año 1316 a Mario Borgogno.
Receta
La preparación puede variar a gusto de los comensales. Pero a fines prácticos, podríamos indicar la receta clásica de este exquisito plato que celebra su día hoy.
Para una elaboración de 4 porciones, se indica para la masa: 400 gramos de harina 0000, 40 ml de aceite de oliva, 4 huevos y 40 ml de agua. Mientras que para el relleno: 600 gramos de relleno a gusto (generalmente se coloca la carne picada que se utiliza en los canelones), 500 gramos de jamón cocido, 500 gramos de queso de máquina, salsa de tomate, salsa bechamel, 250 g de queso sardo, manteca, sal y pimienta, a gusto.
Se deben unir los ingredientes para crear la masa y amasarla por alrededor de 5 minutos. Luego, se debe envolver la masa en papel film y colocarla aproximadamente 45 minutos en la heladera.
Después, necesitamos estirar la masa y cortarla en cuadrados de 20 x 20 cm. Debemos enmantecar la fuente donde se va a hornear.
Alternar la colocación de cada capa de masa y posteriormente una capa de relleno (verduras, luego, jamón y queso, etc).
Finalmente, debemos mezclar las salsas y colocarlas sobre la lasagna. Le echamos queso de rallar encima y cocinamos a horno precalentado durante 20 minutos aproximadamente.