Qué leo hoy: El Mandarín de José María Eça  de Queirós

El mandarín es una novela corta de unas cien páginas publicada en 1880 por el escritor portugués José Maria Eça de Queirós. Se trata de una obra marcadamente imaginativa y fantástica, algo que contrastaba con la literatura que se estilaba en aquellos años, e incluso con la propia trayectoria del autor, quien se adscribía en las corrientes racionalista y naturalista.

La novela arranca presentándonos a Teodoro, un empleado del Ministerio de la Gobernación que lleva una vida tranquila y equilibrada. Vive en una casa de huéspedes junto a dos compañeros. Doña Augusta, la dueña de la pensión, suele llamarlo “enclenque” por su delgadez y “gafe” (supersticioso) debido a sus manías: cruzar las puertas siempre con el pie derecho, comprar números de lotería, andar un poco encorvado y rezar todas las noches a Nuestra Señora de los Dolores.

Para distraerse de la rutina, Teodoro suele refugiarse en lecturas curiosas. Invierte el poco dinero que le sobra de la pensión y los cigarrillos en comprar libros viejos de páginas amarillentas, apolilladas y encuadernaciones monacales. Precisamente leyendo el libro La quebrada de las almas, un párrafo en particular le llama la atención y lo sumerge en un profundo sopor:

«En las profundidades de China existe un mandarín más rico que todos los reyes de quienes hablan la leyenda o la Historia. Nada conoces de él, ni su nombre, ni su rostro, ni la seda de que se viste. Para que heredes sus caudales infinitos, basta con que hagas sonar esa campanilla, que se halla a tu lado sobre un libro. Él apenas emitirá un suspiro en los confines de Mongolia. Entonces se convertirá en un cadáver y tendrás a tus pies más oro del que puede soñar la ambición de un avaro. Tú, que me lees y eres un mortal: ¿harás sonar la campanilla?»  

Impulsado por la aparición de un hombre misterioso —vestido de negro, con sombrero de copa alta y guantes, que se asemeja al mismísimo diablo—, Teodoro hace sonar la campanilla. Así, desde su sórdida pensión en Lisboa, mata mágicamente a un mandarín que en ese momento volaba una cometa en el centro del Imperio Amarillo. Al no ocurrir nada durante las semanas siguientes, Teodoro olvida el asunto convencido de que todo fue un sueño. Sin embargo, un buen día se presenta un hombre para comunicarle que, en la banca Rothschild de Londres, tiene a su nombre una serie de pagarés: es el único heredero de la inmensa fortuna del fallecido mandarín Ti Chin Fu.

Aunque Teodoro inicia su nueva vida de millonario y se acostumbra con facilidad al lujo, pronto su conciencia empieza a atormentarlo. Con la intención de enmendar su error, reparar la injusticia y devolver el dinero, decide viajar a China para encontrar a la familia de Ti Chin Fu. Comienza así un periplo fascinante.

A través de las distintas etapas y peripecias de este viaje, la obra despliega un profundo sentido moral, aderezado con toques de sensualidad. Destaca especialmente el asombroso conocimiento que el autor demuestra tener de la cultura y la vasta geografía china, al tiempo que deja patente en el relato la desconfianza y la xenofobia que los europeos de la época sentían hacia el pueblo oriental.

José Maria Eça de Queirós nació en Póvoa de Varzim, Portugal, el 25 de noviembre de 1845 (aunque tres pueblos se disputan su cuna). Hijo de una pareja no casada en una época sumamente puritana, se graduó en Leyes en Coímbra en 1866. Ejerció la abogacía, se inició en el periodismo y desarrolló una importante carrera diplomática como cónsul en La Habana, Newcastle y Bristol. Sus constantes viajes por Egipto, Europa, China, Estados Unidos y Brasil enriquecieron su visión del mundo y se reflejaron en su obra.

Aunque de formación romántica, Eça de Queirós cultivó la perfección formal y se consagró a la sátira y la ironía. Murió en París el 16 de agosto de 1900, dejando tras de sí obras cumbre como El crimen del padre Amaro (1875), El primo Basilio (1878) y Los Maia (1888).

El crimen del padre Amaro fue llevada al cine en una película mexicana del 2002 con Gael García Bernal y Ana Claudia Talancón encabezando el elenco y Carlos Carrera como director.  El primo Basilio también tuvo su versión cinematográfica anterior, en 1935 en México con Carlos de Nájera y los actores principales Ramón Pereda, Andrea Palma y Andrés Busquets.

Hoy en día, Eça de Queirós comparte el podio de las letras portuguesas junto a figuras de la talla de Fernando Pessoa y José Saramago. Sus relatos y cuentos —como José Matias, La muerte de Jesús, El aya, El difunto, El tesoro o Excentricidades de una chica rubia— se estudian en los colegios de Portugal y en las mejores universidades del mundo. Toda su obra es, sin duda, absolutamente recomendable. La Tragedia Da Rua das Flores, fue publicada en Lisboa en 1979, ochenta años después de la muerte de su autor, lo que habla de la importancia del escritor, que en esta novela pinta un cuadro degradado de la clase alta lisboeta.  También contiene personajes con prejuicios, inmoralidad, con agilidad en los diálogos que pintan una época.

 ¡A disfrutar de la lectura de este gran escritor!

Juan Laureano Sercov

19 de Julio de  2026