Las plataformas de mercados de predicción y las casas de apuestas deportivas registraron cifras récord durante el torneo.

Buenos Aires.- El Mundial 2026 no solo se disputó en los estadios. También se convirtió en un fenómeno financiero que movilizó más de US$50.000 millones en mercados de predicción y apuestas deportivas, según un relevamiento publicado por CoinDesk.
El dato refleja el crecimiento de un segmento que comenzó a competir directamente con las tradicionales casas de apuestas. La mayor parte del volumen se concentró en Kalshi, que durante junio registró operaciones por US$31.000 millones, más de un 70% por encima del mes anterior. De ese total, los contratos vinculados al Mundial representaron US$22.420 millones y alrededor del 85% de la actividad de la plataforma estuvo asociada a eventos deportivos.
Polymarket también alcanzó niveles históricos. Su plataforma internacional negoció US$10.800 millones durante el mes, mientras que su versión regulada para Estados Unidos sumó otros US$3.500 millones, casi el doble que en mayo. A su vez, Rothera -impulsada por Robinhood y Susquehanna International Group- procesó US$2.000 millones en su primer mes de operaciones y ya concentra cerca del 7% del mercado estadounidense de predicciones, según estimaciones de Bank of America.
Uno de los movimientos más relevantes fue el regreso de Polymarket al mercado estadounidense. La firma de análisis blockchain Allium informó que usuarios de Estados Unidos negociaron US$571 millones en mercados políticos dentro de la plataforma global durante los últimos doce meses, superando incluso a Hong Kong, que registró US$422 millones.
El Mundial también impulsó el crecimiento de Kalshi como actor central del negocio. La empresa fue designada socia oficial de mercados de predicción de la FIFA y selló un acuerdo comercial con Fox Sports. Datos de Apptopia muestran que sus usuarios activos diarios crecieron 36% entre mediados y fines de junio, mientras que las principales aplicaciones de apuestas deportivas retrocedieron: DraftKings cayó 36%, FanDuel 41% y BetMGM y Caesars 32%.
Las apuestas tradicionales también alcanzaron cifras récord. Antes del torneo, la consultora Eilers & Krejcik estimaba un volumen de entre US$2.800 millones y US$4.300 millones en apuestas legales en Estados Unidos. Sin embargo, el partido entre Estados Unidos y Bélgica por los octavos de final se convirtió en el encuentro de fútbol más apostado de la historia para varias plataformas, y DraftKings reportó un volumen cinco veces superior al registrado durante el Mundial de Qatar 2022.
El informe concluye que el torneo aceleró un cambio de comportamiento: cada vez más apostadores tradicionales migran hacia plataformas de mercados de predicción, un segmento que gana peso dentro del negocio global de las apuestas deportivas.
Fuente: Ambito.com