Funcionó durante veinte años, hasta que fue abandonado luego de un incendio en el puerto de Mar del Plata. El 20 de junio de 1991, una tormenta soltó sus amarres y el barco quedó a la deriva. Cuenta la leyenda que sólo un perro y fantasmas estaban a bordo.

Cuentan que el ladrido de un perro se escuchó en medio de una de las tormentas más grande que se recuerde en Mar del Plata en los últimos 50 años. Cuentan que desde la costa, y en la profundidad de la noche oscura, se distinguían siluetas humanas sobre la cubierta del barco. Cuentan que el barco, allá a lo lejos y en medio de olas de 9 metros de alto, tenía luces. Muchas historias se cuentan sobre el Marcelina de Ciriza, el “barco fantasma” que navegó ¿solo? unos 15 kilómetros por las costas marplatenses y terminó hundido a la altura de Constitución y Félix U. Camet.
La historia de este buque había nacido en el barrio de Burceña de Baracaldo, al este con el río Cadagua en Bilbao, en el País Vasco español. Allí, en el astillero que hoy está en ruinas, se construyó hacia fines de la década del 50 el Marcelina de Ciriza, un pesquero de gran porte, que conoció mares del mundo para terminar en nuestro país. Tenía 90,65 metros de eslora y hasta ese entonces era el mayor buque pesquero construido en España. Debió su nombre a la madre del dueño del Astillero del Cadagua.
Pronto se convirtió en leyenda, e historias de todo tipo comenzaron a circular entre los marplatenses. Hoy, algunos restos aún son visibles desde la playa, confirmando todos los misterios y verdades sobre el buque Marcelina de Ciriza.
¿Dónde y cuándo se construyó el Marcelina de Ciriza?
El Marcelina de Ciriza fue construido a fines de la década de 1950 en el astillero de Bilbao, España. Más precisamente, fue construido en el astillero del río Cadagua, en el barrio de Burceña de Baracaldo. Llevó varios meses hasta que el 29 de enero de 1960 fue arrojado al agua. Desde entonces, pasó por distintos puntos:
- En 1965, zarpó hacia Sudáfrica con poco más de 50 tripulantes.
- Ya en la década de 1970, fue enviado a pescar al Pacífico Norte, cerca de Vancouver (Canadá).
- Desde allí, partió a Europa, donde navegó en distintos mares.
- El 27 de septiembre de 1977 llegó a Buenos Aires.
- Luego algunos trámites, zarpó para la pesca el 29 de octubre, entrando en la ciudad costera de Necochea el 5 de noviembre.
El 23 de julio de 1980, el Marcelina de Ciriza entró en Mar del Plata. Los días siguientes, un incendio en la bodega alertó a sus tripulantes que pronto lo apagaron. Luego del accidente, quedó amarrado en el puerto de Mar del Plata, en el cruce entre la rotonda de Avenida Constitución y Avenida Félix Camet.
¿Qué ocurrió el 20 de junio de 1991?
En la memoria de Mar del Plata antes de 1991, está el recuerdo de un barco enorme, oxidado y olvidado en el puerto. Allí estuvo desde su incendio, ya que la compañía naviera no pudo repararlo. Años más tarde, esta misma entró en quiebra, abandonando el barco por completo en la zona portuaria.
El 20 de junio de 1991, una fuerte tormenta provocó que el Marcelina de Ciriza se soltara de sus amarres. Sin motor ni tripulación, impulsado por la fuerza del viento y por algún fantasma del mar, avanzó 15 km hasta encallar en la costa.

¿Qué quedó del barco Marcelina de Ciriza?
En su época de esplendor, el Marcelina de Ciriza tenía 90.6 metros de eslora (es decir, la distancia que a lo largo del eje de la proa hasta la popa). Pero desde su incendio y posterior abandono, su casco se fue deteriorando, al igual que otras partes dentro y fuera.
Luego de la tormenta de 1991, permanece en el mismo lugar donde encalló. Quedan algunos restos oxidados, que representan un peligro en una zona de playas populares. Por el momento, los vecinos pidieron señalizar el área para así evitar accidentes.
A 35 años de su último viaje, el Marcelina de Ciriza sigue generando historias y mitos urbanos. Testigos que llegaron al día siguiente del accidente a la costa, aseguran que escucharon a lo lejos los ladridos de un perro entre el casco semihundido. Imposible de comprobar. Solo “el Tuque” sabe la verdad.