Escala la tensión en Medio Oriente tras la amenaza de Trump a Irán

Luego del ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, la embajada de EE.UU en Riad sufrió un embate con drones.

Buenos Aires.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que la operación militar contra irán aún no alcanza su punto máximo en una clara amenaza a ese país en medio de la tensión tras el ataque a la embajada en Riad (Arabia Saudita).

Trump señaló que lo grande viene pronto”, al anticipar una escalada que podría superar ampliamente el cronograma inicial previsto por el Pentágono.

En una entrevista con CNN, el mandatario sostuvo que Washington “ni siquiera ha empezado a golpear fuerte” y remarcó que la capacidad operativa de las fuerzas estadounidenses permite prolongar e intensificar la ofensiva.

Las declaraciones se produjeron tras el ataque con drones contra la embajada de Estados Unidos en Riad, un episodio que elevó aún más la tensión en la región.

Ataque en Arabia Saudita y advertencia de represalias

La sede diplomática estadounidense en la capital saudí fue alcanzada por dos drones iraníes durante la madrugada del martes. Según el Ministerio de Defensa local, el impacto provocó un incendio limitado y daños materiales menores, sin víctimas.

Fuentes citadas por NewsNation confirmaron que no hubo heridos, aunque el hecho fue interpretado por la Casa Blanca como una señal directa de desafío.

“Pronto conocerán la respuesta de Washington”, advirtió Trump, al vincular el ataque en Riad con la muerte de soldados estadounidenses en operativos recientes.

El plan de “furia” que reveló Trump

Por primera vez, la Casa Blanca explicitó los objetivos estratégicos de la operación, denominada “Furia Épica”.

El plan contempla:

Destruir la capacidad de lanzamiento de misiles balísticos iraníes.

Neutralizar la marina de Teherán.

Impedir de manera definitiva el acceso iraní a armamento nuclear.

Cortar el financiamiento y el apoyo militar a organizaciones como Hezbollah y Hamas.

La Casa Blanca destacó además el giro de varios países del Golfo -Bahréin, Jordania, Kuwait, Qatar y Emiratos Árabes Unidos- que pasaron de una postura cautelosa a una participación activa tras ser blanco de ataques iraníes.

El secretario de Defensa, Pete Hegseth, no descartó el envío de fuerzas terrestres si la escalada lo exige. “No es una guerra interminable. Peleamos para ganar”, afirmó.

Costos y advertencias

Pese al tono firme del Ejecutivo, el jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine, reconoció que la operación ya tuvo consecuencias: cuatro militares estadounidenses murieron en un ataque en Kuwait y tres aeronaves fueron derribadas, oficialmente por fuego amigo.

Aun así, Trump se mostró inmutable ante cuestionamientos internos. “No me importan las encuestas. Estoy haciendo lo correcto en Irán”, sentenció.

Con la embajada atacada y la promesa de una “gran oleada” aún pendiente, la región queda ahora a la espera de la próxima movida de Washington.

Fuente: BAE Negocios