Mientras organizaciones feministas vuelven a movilizarse en todo el país, estadísticas de La Casa del Encuentro y de la Corte Suprema reflejan la persistencia de la violencia de género y alertan sobre la necesidad de políticas públicas sostenidas.

A once años de la primera marcha de Ni Una Menos y tras el femicidio de Agostina Vega que conmueve a todo el país, distintos informes difundidos en las últimas horas volvieron a exponer la gravedad de la violencia de género en Argentina. Tanto estadísticas elaboradas por organizaciones sociales como datos oficiales de la Corte Suprema coinciden en señalar que los femicidios continúan siendo una problemática estructural en el país.
Según el relevamiento del Observatorio “Adriana Marisel Zambrano” de La Casa del Encuentro, desde el 3 de junio de 2015 hasta el 27 de mayo de 2026 se registraron 3.424 víctimas fatales por violencia de género, lo que equivale a un femicidio cada 30 horas. El informe incluye 3.073 femicidios y femicidios vinculados de mujeres y niñas, 78 transfemicidios, cuatro lesbicidios y 269 femicidios vinculados de varones adultos y niños.
Uno de los datos más alarmantes es que 3.840 hijas e hijos quedaron sin madre como consecuencia de estos crímenes. Además, el informe señala que la mayoría de los femicidios fueron cometidos por personas cercanas: 1.219 por parejas y 670 por ex parejas.
Desde la organización también cuestionaron la respuesta estatal y pusieron como ejemplo el caso de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba. “Debería hacer reaccionar al Estado”, señalaron, al denunciar demoras y fallas en la toma de denuncias y en la activación de protocolos de búsqueda.
Por otro lado, la Oficina de la Mujer de la Corte Suprema informó que durante 2025 se registraron 200 femicidios, una baja respecto de los 228 casos de 2024 y los 250 de 2023. Sin embargo, especialistas advirtieron que la disminución no alcanza para hablar de una tendencia consolidada.
El informe oficial también mostró patrones persistentes: el 83% de las víctimas conocía a su agresor, el 78% fue asesinada en su vivienda y el 59% de los crímenes fueron cometidos por parejas o exparejas.
Además, desde el Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA) alertaron por el aumento de las tentativas de femicidio, que pasaron de 218 en 2024 a 301 en 2025.