Anuncian restauración urgente de la Catedral por severos daños estructurales

El párroco Ezequiel Kseim lanzó oficialmente la campaña para la restauración del templo mayor de Mar del Plata. Se detectaron desprendimientos, fallas en techos, desagües y elementos ornamentales que podrían representar riesgos para los transeúntes.

En medio de una creciente preocupación por el estado edilicio de uno de los íconos arquitectónicos de Mar del Plata, el párroco Ezequiel Kseim anunció el inicio de la campaña de restauración de la Iglesia Catedral. El templo, declarado patrimonio histórico, presenta deterioros estructurales de consideración debido al paso del tiempo, la exposición a las condiciones climáticas y la falta de obras de mantenimiento profundo.

“La Catedral está presentando diversos deterioros, producto de la antigüedad y de lo expuesta que está. Vamos a comenzar una serie de estudios desde el punto de vista patrimonial para abordar la situación con responsabilidad”, explicó el sacerdote al anunciar los primeros pasos del proceso.

Según detalló, los mayores inconvenientes se encuentran en las cubiertas, los sistemas de desagüe y la fachada ornamental. “Se han producido desprendimientos en las cornisas, en el área entre torre y torre lateral. Esto obliga a hacer un estudio mayor para evaluar cómo afecta a toda la estructura”, advirtió Kseim.

Una de las principales preocupaciones radica en los pináculos que rodean la cubierta del templo, propios del estilo neogótico. Aunque en este caso no cumplen una función estructural, sí tienen un importante valor decorativo. “Están deteriorados y podrían volverse peligrosos para los transeúntes que pasan por la zona. La prioridad será intervenir la cubierta y el frente del edificio”, señaló.

El proyecto contempla dos etapas: una inicial, centrada en la fachada y los techos, y una segunda, que se definirá a partir del relevamiento técnico que comenzará en las próximas semanas. “Primero debemos hacer un análisis riguroso siguiendo los pasos metodológicos propios de un bien patrimonial. Hay que determinar las prioridades y elegir las soluciones más adecuadas para cada área, evitando decisiones apresuradas que puedan generar un efecto dominó de problemas”, explicó el párroco.

En esta primera fase, no se prevé que la restauración afecte el funcionamiento habitual de la Catedral. “Vamos a amanecer con andamios y será necesario cerrar algunos accesos para permitir la instalación de escaleras y equipos tecnológicos, pero no deberíamos interrumpir las actividades litúrgicas por ahora”, aclaró.

La campaña de restauración buscará reunir los fondos necesarios para afrontar una obra que será compleja y costosa, pero que resulta impostergable.