El representante del Papa presidió la eucaristía en la Catedral de Mar del Plata

El Nuncio Apostólico en Argentina, SER Mons Miroslaw Adamczyk, presidió la eucaristía en la Catedral de Mar del Plata en el marco de la visita apostólica a la diócesis donde se reunió con los presbíteros, seminaristas, dialogó con laicos dirigentes y con liderazgo de la comunidad y visitó algunas comunidades religiosas.

El Nuncio Apostólico en Argentina, SER Mons Miroslaw Adamczyk, presidió la eucaristía en la Catedral de Mar del Plata en el marco de la visita apostólica a la diócesis donde se reunió con los presbíteros, seminaristas, dialogó con laicos dirigentes y con liderazgo de la comunidad y visitó algunas comunidades religiosas. Además participará de la Fiesta de los Pescadores en la tarde del domingo.

Fueron concelebrantes el padre obispo Gabriel Mestre, el Vicario General de la diócesis, Pbro. Luis Albóniga, el Pbro. Ariel Sueiro, párroco de la Catedral y demás sacerdotes de la diócesis.

El padre obispo Gabriel agradeció la presencia del Nuncio en Mar del Plata y su cercanía con los sacerdotes y toda la comunidad con la que estuvo interactuado en estos días.

Se encontraban presentes el Intendente Municipal, Guillermo Montenegro, la Presidenta del HCD, Marina Sanchez Herrero, autoridades legislativas, militares, gremiales y referentes de distintas organizaciones económicas, políticas y sociales.

Al término de la ceremonia, el representante de la Santa Sede en Argentina saludó a las autoridades locales, provinciales y nacionales junto al padre obispo. Posteriormente saludaron a la comunidad turística.

Por la tarde acompañó a la comunidad portuaria en la tradicional fiesta de San Salvador, con una procesión desde la Parroquia Sagrada Familia hacia la banquina del puerto, y luego la navegación y bendición con los pescadores.

Homilía

El Nuncio en su homilía dijo: “rezamos por el Papa Francisco, para que Dios le de fuerza para sostener nuestra Iglesia y rezamos por la paz en el mundo entero. Recordamos al segundo Obispo de esta diócesis, al venerable Eduardo Pironio, y esperamos que pronto sea elevado a la gloria de los altares a través de la beatificación y lo pedimos en este domingo del sermón de la montaña que es el corazón del evangelio. Todos buscamos la felicidad, Dios nos creó para que seamos felices porque nos ama. Jesús mismo encarnó cada una de las buenaventuras. Quiero dejarle los mejores deseos de felicidad, que no está en la prosperidad, sino en las pequeñas alegrías cotidianas”, finalizó el Nuncio.