Mientras ya comenzaron las guardias mínimas en los balnearios más concurridos, los guardavidas avanzan con la reconstrucción de las casillas que fueron dañadas o directamente arrasadas por los temporales.

Las guardias de guardavidas ya comenzaron en 18 de los balnearios más concurridos de Mar del Plata. Desde hace algunos días, el operativo funciona de lunes a domingo de 11 a 17, como refuerzo preventivo durante octubre. Pero mientras los trabajadores ya están nuevamente en las playas, en otro punto de la ciudad también cumplen una tarea indispensable: reconstruir sus propios puestos de trabajo.
“Estamos en plena tarea de la reconstrucción de casillas y bases con un equipo especializado”, explicó Nahuel Nardone, secretario general del Sindicato de Guardavidas a 7600ONLINE.COM.
El trabajo se realiza en un espacio puesto a disposición por el gremio, donde las estructuras son preparadas antes de ser trasladadas a la costa. Allí los trabajadores están pintando y tratando la madera en crudo para evitar que se abra una vez colocados los puestos.

“Hay un equipo que puso a disposición la Municipalidad. Desde el gremio pudimos ofrecer por lo menos el espacio y que se vayan construyendo las casillas acá, para luego ensamblarlas en la playa a medida que las vayamos terminando”, señaló Nardone.
La tarea no es igual en todos los casos. Algunas casillas pudieron ser recuperadas, aunque el temporal destruyó sus bases. En esos casos, los trabajadores reconstruyen la estructura sobre una nueva base. Otras, en cambio, fueron completamente destruidas y requieren una intervención mayor: hay que levantar nuevamente las bases, construir rampas y barandas y volver a montar la casilla.
“Todas las casillas que tiró el temporal las estamos reponiendo”, resumió Nardone.

El desafío se da después de los temporales que golpearon la costa marplatense (mayo y septiembre), especialmente en sectores de la zona sur, donde el avance del mar provocó daños sobre la infraestructura y desplazó grandes cantidades de arena.
Las casillas no son solamente un punto desde donde los guardavidas observan la playa. Son también su lugar de trabajo y refugio ante las condiciones climáticas y espacios donde se resguardan materiales esenciales para las tareas de prevención y rescate.
Así, mientras las guardias ya están en marcha, buena parte de ese trabajo cotidiano también transcurre, por ahora, entre maderas, herramientas, pintura y estructuras que esperan volver a ocupar su lugar frente al mar.