Qué leo hoy: El abuelo, de Benito Pérez Galdós

Publicada en 1897, “El abuelo” está escrita casi por completo en forma de diálogos y dividida en jornadas, lo que le confiere una marcada estructura teatral. Galdós experimenta con un formato innovador que combina la riqueza psicológica de la novela con la intensidad dramática del escenario. La crítica ha señalado cierta similitud con El rey Lear de Shakespeare.

La acción transcurre en Jerusa, un pueblo imaginario de España, y en la finca de La Pardina, escenarios que reflejan una sociedad aristocrática en decadencia, aferrada al peso de las apariencias y de los antiguos privilegios.

El protagonista principal es don Rodrigo de Arista-Potestad, conde de Albrit, un anciano noble arruinado, casi ciego que regresa a España tras una larga ausencia. Quien a su vuelta sufre la muerte de su hijo y descubre un hecho que pone en crisis todo aquello que considera esencial: una de sus dos nietas podría no pertenecer a su linaje. Desde ese momento inicia una búsqueda obsesiva de la verdad, convencido de que el honor de su familia depende de conocer cuál de las dos lleva realmente su sangre.

Las niñas, Leonor (Nell) y Dorotea (Dolly) —como las llama su madre, la condesa Lucrecia de Laín, utilizando diminutivos ingleses— poseen personalidades muy diferentes. A través de su relación con ellas, el viejo conde se enfrentará no solo a sus prejuicios, sino también a sus propias contradicciones.

Más que una intriga sobre la legitimidad de una herencia, El abuelo es una profunda reflexión sobre el honor, el orgullo, la identidad y la condición humana. Galdós aborda temas como el adulterio, la bastardía, la lucha de clases, la decadencia de la aristocracia, la pérdida de las colonias españolas y el conflicto entre los valores tradicionales y una sociedad en transformación.

Alrededor del conde, su nuera y sus nietas se mueven una galería de personajes secundarios que enriquecen y ayudan a contextualizar la historia: Venancio y Gregoria los nuevos propietarios y colonos de La Pardina, el viejo criado Senén, el cura, el médico, el alcalde, el preceptor de las niñas y otros habitantes de Jerusa, cuyas miradas y opiniones reflejan las tensiones sociales de la época.

Uno de los mayores aciertos de la novela es el retrato psicológico de su protagonista. El conde emprende una búsqueda que parece destinada a esclarecer un hecho concreto, pero que poco a poco se convierte en un viaje mucho más profundo, donde deberá enfrentarse a sus propias convicciones y descubrir qué significa realmente el honor.

Con una prosa de gran fuerza dramática y un diálogo de extraordinaria naturalidad, Galdós construye una obra que trasciende el conflicto familiar para ofrecer una reflexión universal sobre el amor, el orgullo, el perdón y la redención.

La novela fue adaptada al cine en tres oportunidades las cuales pueden verse en youtube: En 1925 (España): Película muda dirigida por José Buchs. Protagonizada por Modesto Rivas y Doris Wilton. En 1954 (Argentina): Dirigida por Román Viñoly Barreto. Adaptación que traslada la historia a la provincia de Salta. Protagonizada por Enrique Muiño como don Rodrigo y Mecha Ortiz. En 1998 (España): la versión más moderna dirigida por José Luis Garci. Nominada al premio Óscar a la mejor película extranjera. Con una memorable interpretación de Fernando Fernán Gómez en el papel del conde de Albrit y Cayetana Guillén Cuervo, acercando esta historia a nuevas generaciones de lectores y espectadores.

El abuelo demuestra que las verdaderas preguntas no siempre giran en torno a la sangre o la herencia, sino a aquello que define la grandeza moral de una persona. Una obra intensa, profundamente humana y de absoluta vigencia, considerada entre las más conmovedoras de Benito Pérez Galdós.

Benito Pérez Galdós fue un célebre escritor español, máximo exponente de la novela realista del siglo XIX, publicó su primera novela, La Fontana de Oro, en 1870. Recordado especialmente porque creó los Episodios Nacionales, una monumental serie de 46 novelas históricas sobre la España del siglo XIX. Escribió obras maestras de la sociedad española como Doña Perfecta (1876), Marianela (1878), Fortunata y Jacinta (1886-1887), y Misericordia (1897). Triunfó y causó gran polémica en el teatro con la obra anticlerical Electra (1901). Nació en Las Palmas de Gran Canaria el 10 de mayo de 1843. Ingresó en la Real Academia Española en 1897 y fue nominado al Premio Nobel de Literatura en 1912.

Pasó sus últimos años de vida enfermo, ciego y con graves apuros económicos, igual que su personaje, el Conde de Albrit, hasta su muerte el 4 de enero de 1920 en Madrid.

Juan Laureano Sercov

13 de septiembre de 2026