Día Internacional de la Migraña

El Día Internacional de Acción contra la Migraña se conmemora cada 12 de septiembre para visibilizar esta patología neurológica y dejar de considerarla un simple dolor de cabeza.

ste sábado, 12 de septiembre, se conmemora el Día Internacional de Acción contra la Migraña, una enfermedad neurológica que provoca episodios recurrentes de dolor de cabeza intenso que condiciona la vida de más de 1.200 millones de personas en todo el mundo.

Los expertos explican que la migraña se manifiesta a través de crisis de dolor de cabeza que pueden prolongarse hasta tres días y que suelen venir acompañadas de otros síntomas como hipersensibilidad a estímulos sensoriales (luz, sonido, olores), náuseas o aura. Esta afección no es solo un dolor de cabeza, sino una enfermedad de carácter neurológico que afecta profundamente a todos los aspectos de la vida diaria.

La migraña es una enfermedad que continúa teniendo un enorme impacto en la vida de quienes la sufren. Los nuevos datos confirman que casi la mitad de los pacientes, un 48,9 %, presenta algún grado de discapacidad asociado a su enfermedad, y que 1 de cada 5 sufre una discapacidad grave», explica el doctor Roberto Belvís, coordinador del Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología (SEN).

El especialista añade: «Además, la migraña se asocia a un peor estado de salud mental: casi 4 de cada 10 pacientes presentan síntomas depresivos de moderados a graves, y su calidad de vida, medida con escalas validadas, se sitúa muy por debajo de la de la población general».

El diagnóstico constituye otro de los grandes problemas asociados a esta enfermedad. «Pero de poco sirven los tratamientos si el paciente no cuenta con un diagnóstico correcto. 

Causas de las migrañas

La Fundación Instituto Roche explica en una infografía como parte de su colección «Hablando Sobre» que su origen es multifactorial y distintos elementos influyen en el desarrollo y la evolución, así como en la eficacia de su tratamiento.

La genética está implicada en la susceptibilidad a desarrollar migraña y puede influir en el subtipo (con o sin aura), en el curso clínico y en la repuesta al tratamiento.

Cambios hormonales como la caída de estrógenos antes de la menstruación o los cambios de la perimenopausia pueden intensificar la actividad de la migraña, lo que hace que su curso sea distinto según el sexo y la etapa vital de cada persona.

Diferentes patologías como la obesidad, la depresión o ansiedad, el insomnio o la hipertensión pueden favorecer que la migraña evolucione hacia una forma crónica, y también modulan la respuesta al tratamiento.

El tabaquismo, la dieta, el consumo de café, el indice de masa corporal (IMC) y el nivel de actividad fisica se han relacionado con el resgo de migraña.

Tipos de migrañas

La migraña puede ser sin aura que se caracteriza por un dolor de cabeza pulsátil y suele acompañarse de náuseas y/o vómitos y de molestia a la luz y al sonido. Es la más habitual.

En la migraña con aurea además del dolor, aparecen síntomas neurológicos pasajeros (hormigueo, dificultad para hablar, alteraciones visuales..) justo antes o durante la crisis.

Existen varios subtipos según la zona del sistema nervioso afectada. El más conocido a nivel genético es la migraña hemipléjica (causa debilidad muscular temporal en un lado del cuerpo), con mutaciones identificadas en genes concretos.

Según la frecuencia de las crisis, la migraña es episódica cuando se presenta menos de 15 días al mes. Se considera crónica si el dolor aparece 15 o más días al mes durante al menos tres meses consecutivos. Con información eldebate.com