Declaran alerta sanitaria en la tercera edad por la crisis del PAMI en Mar del Plata y la región

Trabajadores del organismo denunciaron la pérdida de prestadores, la reducción de personal y graves dificultades en la atención de los afiliados. Advirtieron que el sistema atraviesa una situación crítica.

Trabajadores del PAMI denunciaron un profundo deterioro en la atención de los afiliados de la Unidad de Gestión Local XI (UGL XI), que abarca Mar del Plata y la región, y advirtieron sobre la pérdida de prestadores, la reducción de personal y las dificultades que atraviesa el Hospital Bernardo Houssay.

Bajo la consigna “Están vaciando el PAMI y dejando a sus afiliados a la deriva”, expresaron su preocupación por la situación de más de 220 mil afiliados que dependen de la UGL XI para acceder a las diferentes prestaciones de salud y asistencia.

Según señalaron, los prestadores se encuentran actualmente “colapsados por la demanda y la falta de complejidad dentro de la región”. En ese contexto, esta semana se sumó la salida del Sanatorio Belgrano, que dejó de prestar servicios a unos 8.000 afiliados capitados, entre ellos pacientes internados.

La situación también alcanza a afiliados que no se encontraban bajo el sistema de cápita y que recibían atención de diferentes especialistas o tenían cirugías ya programadas.

A este escenario se agregan, según denunciaron, la caída de otros prestadores por fuera de las clínicas, el conflicto del Sanatorio Mar del Plata, la renuncia de médicos de cabecera y las restricciones y topes en estudios y laboratorios.

Desde el sector advirtieron que las consecuencias recaen directamente sobre los afiliados, quienes deben recorrer diferentes agencias y bocas de atención en busca de respuestas.

“El abandono es total”, cuestionaron, al tiempo que aseguraron que la creciente demanda supera la capacidad de atención de los trabajadores y genera largas filas desde las primeras horas del día y demoras que, en algunos casos, superan el mes para obtener una respuesta.

Menos trabajadores y agencias en riesgo

Los trabajadores también denunciaron las consecuencias de las políticas de ajuste sobre la planta laboral. Según indicaron, a nivel nacional se produjeron más de 600 despidos durante el último año, mientras que los salarios habrían sufrido una pérdida del 60%, en un contexto que calificaron como de falta de paritarias dignas.

A esta situación se suma la implementación de retiros voluntarios, que, de acuerdo con la denuncia, provocará la salida del 30% de la planta de la UGL XI.

El impacto se reflejaría en las distintas dependencias de la región. En la sede de Independencia, por ejemplo, quedarían solamente siete trabajadores para la atención al público, mientras que en la Agencia Puerto permanecerían cinco empleados. También alertaron que algunas agencias podrían quedar sin personal. Mencionaron como ejemplo la situación de Otamendi, mientras que una de las agencias más importantes de Tandil quedaría con apenas cinco trabajadores.

La reducción no alcanzaría únicamente al personal administrativo. También se producirían bajas entre profesionales médicos y en áreas consideradas sensibles, como el sector social. Tres trabajadoras sociales de la sede central se acogerían al retiro voluntario.

Además, denunciaron que desde 2025 no se cuenta con trabajadoras que cubran esa área en Madariaga, Pinamar, Tandil y la Agencia Puerto.

Demoras en residencias y falta de asistencia

Entre las problemáticas expuestas, los trabajadores mencionaron demoras superiores a los seis meses para conseguir vacantes en residencias geriátricas.

También señalaron que algunos centros de día renuncian a continuar prestando servicios debido a los bajos aranceles, mientras que determinados subsidios pueden demorar hasta un año para ser autorizados y, cuando se aprueban, sus montos se encuentran desactualizados.

Asimismo, denunciaron que ya no se entregan bolsones de alimentos y que existen comedores sin vacantes, en un contexto de creciente necesidad social entre los afiliados.

Preocupación por la situación del Hospital Houssay

Otro de los puntos centrales del reclamo está relacionado con el Hospital Bernardo Houssay, uno de los pocos efectores propios con los que cuenta el PAMI en el país y que, según expresaron, posee capacidad para brindar respuestas a una parte importante de la demanda regional.

Los trabajadores consideraron que el establecimiento podría consolidarse como un hospital escuela especializado en odontología y gerontología, aunque denunciaron que actualmente enfrenta múltiples dificultades.

Entre ellas, indicaron que 25 camas de internación permanecen cerradas por falta de personal, tanto en salas de internación general como en áreas críticas, entre ellas la Unidad Coronaria y la Unidad de Terapia Intensiva.

También denunciaron que no se realizan cirugías cardiovasculares ni otras intervenciones de alta complejidad por falta de insumos. De los ocho quirófanos existentes, sólo cinco se encontrarían habilitados y tres permanecerían cerrados.

A esto se suma, según el reclamo, la falta de incorporación y previsión de nuevos trabajadores de enfermería, maestranza, instrumentación y otras especialidades necesarias para el funcionamiento del hospital.

También advirtieron sobre problemas presupuestarios que dificultan la reparación del equipamiento médico, situación que habría provocado una reducción al mínimo de las endoscopias.

Finalmente, alertaron sobre la renuncia de profesionales debido a los bajos aranceles y a la sobrecarga laboral generada por el incremento de la demanda.

“Por todo esto declaramos alerta sanitaria en la tercera edad en Mar del Plata y la región”, concluyeron los trabajadores, quienes reclamaron respuestas urgentes frente a una situación que, aseguran, afecta tanto a los afiliados como al funcionamiento de las agencias y los servicios de salud del PAMI.