Desde la Defensoría del Pueblo indicaron que crecieron las consultas por atrasos en prestamos personales, tarjetas de crédito y billeteras virtuales. Además, destacaron que ante la desesperación, algunas familias recurren a métodos informales de financiamiento a tasas muy elevadas.

El endeudamiento familiar es una problemática en pleno crecimiento en nuestro país y Mar del Plata no es la excepción. Desde la Defensoría del Pueblo de General Pueyrredón revelaron que cada vez son más frecuentes las consultas presenciales por atrasos en préstamos personales, tarjetas de crédito y billeteras virtuales. Desde el organismo señalaron que ante situaciones tan complejas, algunas familias recurren a mecanismos informales de financiamiento a tasas muy elevadas.
“Venimos observando la evolución de las dificultades que atraviesan numerosos hogares de nuestra ciudad”, expresó Marcelo Lacedonia, titular de la Defensoría local. En este sentido manifestó con preocupación que los vecinos muchas veces deben elegir entre “las obligaciones financieras” y “los gastos básicos de subsistencia”.
Entre los principales obstáculos que tienen los vecinos se encuentran el aumento de las tarifas de luz y gas, que obliga a las familias a destinar gran parte de sus ingresos al pago de suministros básicos, comprometiendo de esta forma el resto de los gastos, lo que Lacedonia categorizó como “pobreza energética”.

Otro punto importante que advirtieron desde la Defensoría es el endeudamiento a través del uso sostenido de tarjetas de crédito y plataformas digitales. Sin embargo la situación puede ponerse peor porque ante la presión y la angustia, muchas familias suelen recurrir a “alternativas de liquidez en canales informales de financiamiento, como los microcréditos de pagos semanales y tasas sumamente elevadas”, lo que empeora la situación.
El difícil escenario económico que atraviesan los hogares marplatenses se inserta en un contexto más grande, una problemática que viene creciendo en los últimos meses en Argentina: a nivel nacional, el Banco Central registró en mayo de 2026 una mora del 12,8% en el financiamiento a las familias, frente al 3,5% de las empresas. En cuanto a los préstamos personales llegó al 15,9% y en las tarjetas al 11,7%.
La marcada vulnerabilidad de muchas familias, la angustia personal y la falta de educación financiera, completan un cóctel explosivo que resulta en que las consultas por endeudamiento sean cada vez más frecuentes en la Defensoría del Pueblo.
También advirtieron que ante la búsqueda de una salida o alivio inmediato, muchas personas recurren a las apuestas virtuales o métodos de financiamiento informales con pagos semanales y tasas muy elevadas y terminan tomando decisiones que “multiplican exponencialmente las consecuencias y comprometen la estabilidad de la economía familiar”.
Frente a este escenario, el organismo reclamó herramientas de refinanciación accesibles y llamó a fortalecer la orientación preventiva para evitar que una dificultad económica transitoria termine convirtiéndose en una situación de insolvencia y exclusión financiera.
