Día Internacional del Auxiliar de Enfermería

El Día Internacional del Auxiliar de Enfermería se celebra cada 14 de julio. Esta fecha rinde homenaje a los profesionales de la salud que asisten a médicos y enfermeras en el cuidado diario de los pacientes, garantizando su bienestar durante la hospitalización, higiene, alimentación y recuperación.

Es un día fundamental para reconocer su vocación, empatía y el esfuerzo físico y emocional que dedican a los enfermos, además de reivindicar sus derechos laborales en los centros sanitarios y geriátricos.

¿Qué función cumple un Auxiliar de Enfermería?

Las labores principales son varias: asistir a médicos y enfermeras en diferentes lugares como hospitales, centros de cuidados geriátricos o incluso casas particulares de algún paciente que tenga que ser atendido en su domicilio.

Además, realizan asignaciones de cuidado rutinarias como es el caso de algunos pacientes que no pueden ir al baño por sí mismos o bien para bañarlos y colocar o cambiar vendajes.

Asimismo, hacen tareas de limpieza de materiales médicos y llevan un control de los suministros de medicinas en caso de ser necesario.

Antes celebraban su día el 12 de mayo

A pesar de que sólo los países sudamericanos elegían el 14 de julio para homenajear a los auxiliares de enfermería, cada vez son más las regiones que se suman a esa fecha conmemorativa.

En algunos lugares, como en España, auxiliares y el personal de Enfermería compartían el 12 de mayo, Día Internacional de la Enfermería, como jornada reivindicativa, coincidiendo con el nacimiento de la enfermera, escritora y estadística británica Florence Nightingale, considerada la fundadora de la Enfermería moderna.

El rol de enfermería en el paciente

Las funciones que realizan resultan imprescindibles para la recuperación y el bienestar físico y mental de los pacientes a los que asisten.

Los auxiliares son el primer eslabón en la cadena de cuidados, que implican una atención permanente no solo para el enfermo sino también para sus familiares.

Adicionalmente, deben contar con vocación de servicio, responsabilidad y compromiso, habilidades comunicativas, capacidad de trabajo en equipo y disposición en la atención de pacientes y residentes.