El Día Internacional del Sommelier se celebra cada 3 de junio, fecha instituida en conmemoración de la fundación de la Association de la Sommellerie Internationale (ASI) en Francia en el año 1969.

El rol del sommelier va mucho más allá de la cata: actúa como un puente sensorial entre el productor y el consumidor, recomendando el maridaje ideal y comunicando la historia, los aromas y las características de cada etiqueta.
Hoy se celebra en todo el mundo el Día Internacional del Sommelier, fecha elegida que refiere a la creación de la Asociación Internacional de Sommeliers (ASI) en Francia en 1969. La misma surgió de una trascendental reunión de visionarios de la sommellerie en Reims (Champagne, Francia), donde los firmantes se comprometieron a trabajar juntos para promover objetivos y normas comunes. La nueva organización tendría su sede en la cuna de la cultura del vino, París.
Sin embargo, su objetivo era ir más allá de Francia, es por ello que el estreno del evento más importante de la organización, el concurso ASI Mejor Sommelier del Mundo, se celebró ese mismo año en Bruselas.
En la actualidad, estos profesionales surgen con una mejor formación primaria, con educación continua y oportunidades de crecimiento personal. Hoy el sommelier es el más capacitado en el servicio de restauración y en el significado de la excelencia en el servicio, y tiene como gran objetivo crear experiencias gastronómicas memorables.
En los 57 años transcurridos, la ASI ha dado la bienvenida a asociaciones nacionales (70) de más allá del Viejo Continente, llegando a América, Asia, Oceanía y África. En la Argentina la AAS fue creada en 2002, apenas tres años después de su desembarco, cuando en 1999, de la mano de Marina Beltrame, se fundó de la Escuela Argentina de Sommeliers (EAS).
En la Argentina, todo aquel que pasa por la carrera de sommelier se convierte en un gran promotor del vino argentino. Y esa es la esencia del sommelier, ser un gran comunicador, en el ámbito que le toque. Ser un puente entre el hacedor y el consumidor.