El diputado Christian Castillo presentó un proyecto para rechazar la modificación del Régimen de Zona Fría impulsada por el gobierno nacional y advirtió que la medida dejaría sin subsidio a millones de usuarios, especialmente en el interior y sur de la provincia de Buenos Aires.

El Frente de Izquierda – Unidad (FIT-U) se sumó a los cuestionamientos contra la reforma del Régimen de Zona Fría que obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados de la Nación. A través de un proyecto presentado en la Legislatura bonaerense, el diputado Christian Castillo expresó el rechazo a la iniciativa impulsada por el gobierno de Milei y advirtió por el impacto que tendría sobre los hogares bonaerenses.
“Estamos ante un desfalco, un robo descarado a los bolsillos de más de 1.000.000 de hogares de la provincia, que van a tener que abonar una cifra superior”, sostuvo Castillo al cuestionar la iniciativa nacional. Además, apuntó contra el tratamiento legislativo del proyecto y aseguró que “en la misma ley que va a tratar el Senado, se van a entregar casi USD 1.900 millones a Sudamerican Energy, que controla Edenor”.
El texto presentado previo a la primera sesión ordinaria en el año, sostiene que la provincia de Buenos Aires sería la más perjudicada por los cambios en el esquema de subsidios al gas. Según se detalla en los fundamentos del proyecto, actualmente el beneficio alcanza a 1.240.000 hogares bonaerenses, aunque el 80% perdería la asistencia si avanza la reforma aprobada en Diputados.
La iniciativa nacional propone limitar nuevamente el subsidio automático a las regiones originalmente contempladas por el régimen (Patagonia, Malargüe y la Puna) y obliga a los usuarios incorporados en 2021 a inscribirse en un nuevo sistema de subsidios focalizados para acreditar vulnerabilidad socioeconómica.
Ante este panorama, desde el FIT cuestionaron que localidades del centro y sur bonaerense como Mar del Plata, Tandil, Bahía Blanca, Necochea, Olavarría, Azul y Tres Arroyos queden excluidas del beneficio automático pese a las bajas temperaturas que atraviesan durante el invierno.
El proyecto también advierte sobre el impacto económico de la medida. Durante el debate parlamentario nacional, se expuso que una factura de gas que en abril rondó los $26.000 hubiera ascendido a $45.500 sin el subsidio vigente.
“Los diputados nacionales de la provincia que avalaron esto, ¿Cómo van a ir a recorrer los distritos bonaerenses?”, cuestionó Castillo. “Es un nuevo golpe al bolsillo del pueblo, van a ser tarifas impagables con una economía que no alcanza a la mayoría de las familias que sufren en paralelo los aumentos de otros servicios cuando la suba del salario no llega ni a la mitad de la inflación”, agregó.
Además, el Frente de Izquierda vinculó la reforma con un “ajuste tarifario” más amplio y cuestionó que mientras se reducen subsidios residenciales se mantengan beneficios para grandes empresas energéticas.