El 13 de mayo de 1917, Lucía dos Santos y Francisco y Jacinta Marto presenciaron la primera aparición en Cova da Iria, Portugal. Un siglo después, en 2017, el papa Francisco canonizó a los hermanos Marto en ese mismo lugar.

Es uno de los símbolos más significativos del cristianismo y cada 13 de mayo se le rinde homenaje. Se trata de las celebraciones por el Día de la Virgen de Fátima, una festividad en la que millones de fervientes religiosos se congregan para celebrar esta importante efeméride.
Dos niñas y un niño pastorcitos caminaban por la aldea portuguesa de Fátima cuando tuvieron una experiencia que cambiaría la historia del lugar y la de ellos. Era 1917 cuando Lucía dos Santos, de 10 años, y sus primos Francisco y Jacinta Marto, de 8 y 7, dijeron haber presenciado una serie de apariciones místicas desde el 13 de mayo, que se repitieron hasta octubre. Lo que inicialmente fue el relato de tres pequeños de una zona rural terminó convirtiéndose en uno de los episodios religiosos más conocidos del siglo XX: los llamados “tres secretos de Fátima”.
Según contaron las niñas y su primo, la Virgen María les transmitió mensajes vinculados a la guerra, la oración y el futuro de la Iglesia. Hablaban de advertencias sobre un nuevo conflicto a nivel mundial y referencias a Rusia, en un contexto marcado por la Revolución rusa de 1917. Décadas más tarde, la atención se concentró especialmente en una supuesta visión relacionada con un atentado contra un papa, que años después el Vaticano interpretó como una referencia al ataque sufrido por Juan Pablo II el 13 de mayo de 1981, coincidiendo con el aniversario de la primera aparición.
La vida de los pastorcitos estuvo marcada por las consecuencias de su época. Francisco y Jacinta murieron pocos años después, víctimas de la gripe española que se expandió por Europa tras la Primera Guerra Mundial. Lucía ingresó en la vida religiosa y dedicó gran parte de su existencia a relatar y defender las apariciones de Fátima. Murió en 2005, a los 97 años, cuando el santuario construido en aquel antiguo lugar de pastoreo ya se había convertido en uno de los principales centros de peregrinación del catolicismo.
Estas apariciones de la Virgen de Fátima fueron objeto de gran atención por parte de la Iglesia católica y de la opinión pública en Portugal y en todo el mundo, lo que llevó a la construcción de un santuario en la Cova da Iria para honrar a la Virgen de Fátima.
ph. La Virgen de Fátima transmitió a los niños tres secretos: visiones del infierno, advertencias sobre guerras y el pedido de consagrar Rusia al Inmaculado Corazón de María (Andina)

SECRETOS DE LA VIRGEN DE FÁTIMA
PRIMER SECRETO
La visión del infierno impactó profundamente a los niños pastores, especialmente a Lucía. Esta visión aterradora, descrita como un “gran mar de fuego” con almas sumergidas en llamas, les enseñó sobre la importancia de la oración, el sacrificio y la penitencia para evitar el castigo divino. Lucía, influenciada por esta experiencia, se comprometió a vivir en armonía con la voluntad de Dios y a buscar su ayuda constante para mantenerse fiel. Este mensaje de humildad y devoción continúa resonando en la historia de la Virgen de Fátima, recordándonos la fragilidad humana y la necesidad de la gracia divina.
SEGUNDO SECRETO
El segundo secreto revelado a los niños pastores en 1917, predijo la Segunda Guerra Mundial, la propagación del comunismo y la persecución a la Iglesia. Mantenido en secreto hasta 2000, el Vaticano lo interpretó como una advertencia sobre la persecución del cristianismo por el comunismo, destacando la importancia de la conversión, la penitencia y la oración para evitar la violencia. Esta visión profética subraya la urgencia de reflexionar sobre los males del mundo y la necesidad de un cambio espiritual para evitar el sufrimiento y el conflicto a través del mensaje de la Virgen de Fátima.
TERCER SECRETO
El tercer secreto de Fátima, el más enigmático, también fue mantenido en secreto hasta el año 2000. Esta visión mostraba a un obispo vestido de blanco siendo asesinado, simbolizando el sufrimiento futuro de la Iglesia Católica. Se cree que el intento de asesinato contra el Papa Juan Pablo II en 1981 está vinculado a esta profecía. A pesar de todo, este misterioso secreto destaca la importancia de la protección divina y la advertencia sobre los desafíos que enfrentará la fe en el futuro. /ElcomercioP