El Día Mundial del Radioaficionado se celebra cada 18 de abril para conmemorar la fundación de la Unión Internacional de Radioaficionados (IARU) en París en 1925. Esta fecha destaca el papel crucial de los radioaficionados en las comunicaciones globales, especialmente durante emergencias y catástrofes, promoviendo la experimentación técnica y la unión entre personas sin fines de lucro.

La institución, cuya sigla es IARU, tiene como finalidad proteger y promocionar la radioafición. Y, por supuesto, hacerlo en el marco de las regulaciones internacionales y con el apoyo de las sociedades que conforman la unión.
“El 18 de abril es el día para que todos los radioaficionados celebremos y le contemos al mundo sobre la ciencia que podemos ayudar a enseñar, el servicio que podemos prestarle a la comunidad y lo mucho que gozamos”, dijo la IARU en uno de sus comunicados. Además, el comunicado decía: “¡Esperamos que se unan a la diversión y a la educación que es el Día Mundial del Radioaficionado!”
Los radioaficionados apasionados, encerrados en un cuarto, son una imagen repetida. Muchos de nosotros quizás conoce a alguno. Estos experimentadores fueron importantes al descubrir que el espectro de onda corta podría apoyar la propagación mundial.

En situaciones de emergencia, su aporte es aún más importante. Por ejemplo, durante desastres como terremotos, las redes de comunicación sufren dos problemas frecuentes: sobrecargarse o colapsar. El resultado de eso es un bloqueo informativo.