La magistrada, recordada por haber presidido el tribunal que juzgó a Carlos Monzón por el crimen de Alicia Muñiz, murió este 1 de enero a los 90 años. El Colegio de Magistrados destacó su trayectoria, su compromiso institucional y su rol pionero como mujer en la Justicia.

La jueza Alicia Ramos Fondeville falleció este 1 de enero a los 90 años, como consecuencia de una grave enfermedad. Su muerte generó un profundo pesar en el ámbito judicial local y nacional, donde su nombre quedó asociado a uno de los juicios más emblemáticos de la historia argentina y a una extensa trayectoria marcada por la firmeza, la independencia y la vocación de servicio.
Ramos Fondeville adquirió notoriedad internacional al presidir el tribunal que llevó adelante la causa por el asesinato de Alicia Muñiz, ocurrido en 1988, por el cual fue condenado el boxeador y múltiple campeón mundial Carlos Monzón. Aquel proceso judicial tuvo un fuerte impacto social y mediático, y se convirtió en un antecedente clave en el tratamiento de la violencia de género en la Justicia argentina.
Además de su rol en ese histórico juicio, la magistrada fue una referente del Poder Judicial marplatense. Se destacó por su compromiso institucional y por haber sido la primera mujer en presidir el Colegio de Magistrados y Funcionarios del Departamento Judicial Mar del Plata, abriendo camino a la participación femenina en los espacios de conducción judicial.
A través de un comunicado, el Colegio de Magistrados expresó su “profundo pesar” por el fallecimiento de Ramos Fondeville y resaltó que se trató de una figura central de la Justicia local y nacional. En el texto, la entidad recordó que en agosto de 2025, en el marco del 50° aniversario del Colegio, las autoridades le entregaron una medalla conmemorativa en reconocimiento a su legado y a su aporte a la consolidación de una Justicia cercana, transparente y comprometida con la comunidad.
El comunicado también subrayó que su vida profesional estuvo atravesada por valores como la firmeza, la independencia de criterio y la vocación de servicio público, y señaló que su ejemplo continuará siendo una referencia para las actuales y futuras generaciones de magistrados y funcionarios.
Finalmente, el Colegio de Magistrados acompañó a la familia, colegas y amigos de la jueza en este momento de dolor, rindiendo un sentido homenaje a quien supo honrar la magistratura con dignidad, compromiso y una profunda convicción democrática.