Vecinos y comerciantes de peatonal San Martín y Corrientes denuncian zona “liberada” ante la falta de seguridad

Robos, peleas entre bandas y una ausencia casi total de respuesta policial han llevado a vecinos y comerciantes de San Martín y Corrientes a describir la zona como una “tierra de nadie”. Aseguran que la situación se agrava y exigen medidas urgentes.

Vecinos y comerciantes de la intersección de Peatonal San Martín y Corrientes alzaron su voz ante lo que describen como una situación de “zona liberada”. Según denuncian, la inseguridad es constante en el área, con robos, peleas y vandalismo que se repiten a diario, sin una presencia policial efectiva que garantice la tranquilidad en este céntrico sector de la ciudad. En la última semana, varios incidentes han evidenciado el deterioro de la seguridad, incluyendo enfrentamientos violentos entre grupos de jóvenes y el uso de ambulancias para asistir a las personas heridas en plena vía pública.

“Todos los días hay peleas, corridas, trompadas y hechos delictivos a toda hora, pero la policía no aparece. Ya realizamos denuncias en la comisaría Primera y llamamos al 911, pero los efectivos nunca llegan”, lamentaron los vecinos, quienes afirman que la zona se ha convertido en un punto de encuentro para bandas de distintos sectores de la ciudad. Algunos residentes llegan a pensar que el área es una “zona liberada” debido a la falta de respuesta a sus denuncias.

Un comerciante de la cuadra relató la violencia que tuvo lugar el sábado por la tarde: “A las 18:30, hubo una pelea entre dos patotas, y uno de los jóvenes terminó gravemente golpeado, hasta con una patada en la cabeza. Cuando llamamos al 911, llegaron tarde, y tuvimos que esperar a que una ambulancia asistiera al herido”, comentó. En otra ocasión, una joven de 18 años fue trasladada de urgencia tras sufrir una golpiza en el mismo cruce de calles.

La situación no solo afecta la seguridad de los residentes, sino que también ha generado pérdidas y miedo entre los comerciantes de la zona, quienes han tenido que reforzar sus locales con rejas debido a la rotura de vidrieras y los robos reiterados. “Estamos cansados de vivir en esta situación. Exigimos que el intendente Montenegro o el gobernador Kicillof intervengan, porque esto no puede seguir así, cada día es peor y tememos lo que puede pasar en plena temporada turística”, advirtieron los dueños de los locales.