Así lo indicó el obispo Gabriel Mestre tras la peregrinación de la 49° Marcha de la Esperanza. Miles de fieles recorrieron las siete capillas de distintos barrios para culminar en la Catedral.

Miles de fieles recorrieron, bajo una tarde calurosa, las siete capillas de los distintos barrios de la ciudad en la 49° Marcha de la Esperanza. Tras culminar en la Catedral, el obispo Gabriel Mestre celebró la misa e invitó a “abrir nuestro corazón en este fin de año para jugar en serio el partido de Dios”.
La tradicional peregrinación partió desde la Gruta de Lourdes, encabezada por la imagen de la Virgen y el lema que movilizó este año: “Madre, ruega por nosotros”, en consonancia con la celebración del Día de la Inmaculada Concepción.
Acompañado en el inicio de la peregrinación por monaguillos, detrás de la imagen de la Virgen, el obispo se sumó al clima mundialista y aseveró que “María es la capitana del partido de la alegría de Dios”.
Gabriel Mestre celebró la misa, aunque previamente agradeció a los peregrinos que acompañaron a la Virgen desde la Gruta de Lourdes. Los felicitó “por su fervor y amor a la Virgen” y no perdió la oportunidad de saludar a las personas que siguieron la transmisión a través de las redes sociales y la radio del obispado.