“¡Es martes 13, ni te cases ni te embarques!”, es una frase que suena con fuerza cada vez que el calendario marca esta temible fecha. Y es que a lo largo de la historia tanto los martes como los viernes 13 han ganado un significado muy especial en muchas culturas y casi en todos los casos está relacionado con temas religiosos o sobrenaturales.

Entre mitos y supersticiones, se aconseja no casarse, no viajar ni mudarse, además de evitar gestos cotidianos como pasar bajo una escalera o vestir de amarillo, entre otras acciones. ¿Creencia popular o solo un refrán?.
Después de un feriado y a menos de 20 días de Halloween, octubre trae esta semana un martes 13. La leyenda popular lo señala como un día de “mala suerte”, en el que se recomienda no casarse, no viajar ni mudarse, además de evitar gestos cotidianos como pasar bajo una escalera o vestir de amarillo. Para algunos se trata solo de una superstición, mientras que otros siguen al pie de la letra estos consejos para esquivar malos resultados.
Las cábalas de este día tienen siglos de existencia y fueron transmitidas de boca en boca. Se trata de una de las leyendas populares más antiguas de América Latina y se fundamenta en la creencia de que el martes está regido por Marte, dios romano de la guerra, lo que se asocia con conflicto, violencia y peligro.
Además, el número 13 fue visto como negativo en distintas culturas a lo largo de la historia, reforzando la idea de que este día no es el mejor para tomar decisiones importantes, como casarse o emprender un viaje. De allí que surge el famoso refrán “martes 13, no te cases ni te embarques”. Mientras algunos no lo toman en serio, otros prefieren no tentar a la suerte y evitan ciertos comportamientos para no atraer la mala racha.
En casi toda Hispanoamérica, el martes 13 carga con fama de día de mala suerte. Muchos hacen rituales para “espantar energías negativas, brujerías o malos augurios”. No falta quien atribuya tropiezos o accidentes a la influencia de esta fecha, que se instaló como un símbolo de precaución en la cultura popular.
Para los judíos, está ligado a espíritus malignos y a la muerte; en el cristianismo, se recuerda que en la Última Cena fueron 13 comensales y que Judas traicionó a Jesús, además de la creencia de que Cristo fue crucificado un viernes 13. Todo eso reforzó la idea de que este número y este día no traen nada bueno.
El martes 13 también aparece en textos religiosos y mitologías. En el Libro del Apocalipsis, el capítulo 13 menciona al diablo o anticristo, mientras que en la cultura vikinga el número se vinculó con Loki, un dios considerado traicionero. Estas asociaciones reforzaron la idea de que el 13 trae consigo presagios negativos.
De esa superstición nació incluso una fobia: la Trezidavomartiofobia, el miedo irracional al martes 13. Quienes la padecen llegan a modificar sus rutinas por temor a accidentes o desgracias, y pueden sufrir ansiedad, taquicardia o sudoración excesiva ante la sola idea de enfrentar este día.
Qué no hacer un martes 13
Si estás dentro del grupo de los que se toman en serio el tema del Martes 13, entonces deberás tener en cuenta una serie de recomendaciones para evitar la desgracia y pasar con tranquilidad la jornada.
No te cases ni te embarques: el refrán más repetido dice: “En martes, ni te cases ni te embarques”. Si estás dentro del equipo de los supersticiosos, mejor no jugársela con compromisos grandes como un casamiento o un viaje, porque la mala suerte puede arruinarlo todo. Muchos prefieren esperar otra fecha y evitarse un disgusto.