El Día Mundial de la Agricultura se celebra cada 9 de septiembre para rendir homenaje a los productores rurales y destacar el rol vital de esta actividad en la seguridad alimentaria y la economía global.

Valora el esfuerzo diario de pequeños, medianos y grandes productores que trabajan la tierra y conmemora una de las prácticas más antiguas que permitieron el desarrollo de las civilizaciones humanas.
Cada 9 de septiembre, el Día Mundial de la Agricultura invita a poner la mirada sobre esa actividad y, al mismo tiempo, sobre los desafíos que deberá afrontar para garantizar alimentos en las próximas décadas.
La fecha representa también una oportunidad para reconocer el trabajo cotidiano de productores, trabajadores rurales, técnicos y todos aquellos que forman parte de una cadena que comienza en el campo y llega hasta la mesa de los consumidores.
La agricultura modificó para siempre la organización de las comunidades humanas. La posibilidad de producir alimentos de manera estable permitió el establecimiento de poblaciones permanentes, el crecimiento de las ciudades y el desarrollo de nuevas formas de intercambio y organización social.
Desde los primeros sistemas de riego hasta las actuales herramientas de agricultura de precisión, la actividad fue incorporando conocimientos y tecnologías para mejorar los rendimientos y aprovechar de manera más eficiente los recursos disponibles.
El cambio climático es uno de los factores que más condicionan el futuro de la actividad agrícola. El aumento de las temperaturas y la mayor frecuencia de eventos meteorológicos extremos obligan a adaptar prácticas y estrategias.
La conservación de los suelos, el manejo eficiente del agua y la diversificación de los sistemas productivos aparecen entre las herramientas para mejorar la capacidad de respuesta frente a escenarios adversos.