El 20 de agosto de cada año se celebra el Día Mundial de las Papas Fritas, una fecha dedicada a uno de los acompañamientos y bocadillos más populares, crocantes y universales.

A diferencia de muchos días conmemorativos, que se instauran en homenaje a una persona o a un hecho importante, el origen del Día Mundial de las papas fritas es un misterio: se desconoce por completo quién y por qué proclamó esta celebración.
El origen de la papa y su receta más famosa
La papa comenzó a adoptarse como alimento hace más de 7.000 años en la región andina de América del Sur, más precisamente en Bolivia y Perú, que fueron los primeros países en cultivarla. Poco a poco, su uso se empezó a extender por diferentes partes del mundo.
No obstante, la receta más famosa, la papa frita, nació del otro lado del Océano Atlántico, en Europa. El origen es un poco incierto y existe debate entre dos países: tanto Francia como Bélgica se adjudican la creación de las papas fritas y mantienen una pelea histórica desde hace décadas por la autoría de esa preparación.
Según una de las hipótesis, las papas fritas se vendían en el Pont Neuf de París a fines de 1700: los comerciantes las cocinaban dentro de braseros y sartenes repletos de aceite y se las vendían a las personas.
La otra versión asegura que fue en Bélgica, más precisamente en la ciudad de Namur, donde nacieron las papas fritas en el invierno de 1680. A diferencia de los franceses, primero las cocinaban en aceite y luego las terminaban con grasa animal.
Mejores recetas de papas fritas
- Papas fritas a caballo: una creación que combina lo mejor de dos mundos: la delicia crujiente de las papas fritas y la satisfacción de un huevo frito. Para preparar esta receta, basta con hacer las papas fritas clásicas y coronar el plato con un huevo frito sobre ellas. Uno de los secretos es que la yema esté bien jugosa.
- Patatas Bravas: son una deliciosa opción de tapa española que combina papas fritas con una salsa picante. Para comenzar, hay que cortar las papas en cubos o gajos y freírlas hasta que estén doradas y crujientes. La clave de las patatas bravas está en la salsa. Para eso, preparar una mezcla de salsa de tomate, pimentón, ajo picado y un toque de picante. Luego calentarla en un sartén y arrojarla sobre las papas.
- Revuelto Gramajo: este plato típico de la Argentina combina papas fritas con huevo revuelto y trozos de jamón, aunque muchos también le agregan arvejas. Para prepararlo, hay que cortar las papas en tiras delgadas y freírlas hasta que estén doradas y crujientes. En una sartén aparte, revolver huevos hasta que estén cocidos pero cremosos. Por último, agrega trozos de jamón cocido y luego incorporar las papas fritas. Revolver todo junto hasta que esté bien combinado.