La morosidad alcanzó su nivel más alto en dos décadas y golpea con fuerza a las familias argentinas

Un informe basado en datos del Banco Central reveló que el incumplimiento en el pago de créditos acumula 19 meses de aumento. La mora en billeteras virtuales trepó al 29,6%, superó el pico de la pandemia y casi cuatro de cada diez jóvenes tienen deudas impagas.

Buenos Aires.- La morosidad en el sistema financiero argentino alcanzó su nivel más alto de los últimos 20 años, impulsada principalmente por el creciente endeudamiento de los hogares y el fuerte incremento de los incumplimientos en billeteras virtuales. Así lo advirtió un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), elaborado sobre la base de datos de la Central de Deudores del Banco Central.

Según el estudio, el índice de morosidad del sector privado llegó al 7,6% en mayo de este año, luego de acumular 19 meses consecutivos de aumentos. Sin embargo, el mayor deterioro se observa entre las familias. En los bancos, la mora pasó del 2,5% en octubre de 2024 al 12,3% en mayo de 2026, impulsada principalmente por los préstamos personales, con un índice del 14,9%, y las tarjetas de crédito, con el 12,5%. Ambos segmentos concentran el 73% del saldo irregular.

El escenario es aún más complejo en las fintech y billeteras virtuales. Allí, la morosidad escaló del 7,3% al 29,6% en el mismo período, superando incluso el récord alcanzado durante la pandemia de coronavirus.

El informe señala además que, de los 20,9 millones de deudores registrados en el sistema financiero, 5,8 millones se encuentran en situación de mora. Entre los sectores más afectados aparecen los jóvenes: casi cuatro de cada diez personas de entre 18 y 34 años presentan deudas impagas, mientras que entre quienes tienen hasta 24 años la tasa de irregularidad alcanza el 40,9%.

Por regiones, La Rioja, San Luis y Catamarca exhiben los mayores niveles de morosidad, mientras que La Pampa y la Ciudad de Buenos Aires registran los porcentajes más bajos.

Para CEPA, el aumento del endeudamiento responde a una pérdida sostenida del poder adquisitivo de los salarios y no a un uso irresponsable del crédito. El estudio sostiene que las elevadas tasas de interés y el escaso control del riesgo en las billeteras virtuales profundizaron el problema y pone en duda que el crédito pueda convertirse, en el corto plazo, en uno de los motores del crecimiento económico, como plantea el Gobierno.

Fuente: Agencia NA