El Día Internacional de Nelson Mandela se celebra cada 18 de julio en conmemoración del nacimiento del ex presidente de Sudáfrica. Proclamado por las Naciones Unidas en 2009, la fecha honra su legado de 67 años dedicados a la defensa de los derechos humanos, la paz y la lucha contra el apartheid.

Esta jornada es un llamado a la acción global para que cada persona contribuya con pequeñas acciones en sus comunidades, promoviendo el cambio y un mundo más justo. Además, desde 2015, la ONU también utiliza esta fecha para promover condiciones dignas para los reclusos y reconocer el trabajo del personal penitenciario.
La vida de Mandela encarnó la convicción de que la mayor fortaleza de la humanidad reside en su capacidad de compasión. Su trayectoria, de prisionero de conciencia a primer Presidente democráticamente elegido de Sudáfrica, continúa inspirando movimientos globales por la justicia y la igualdad.
¿Quién fue Nelson Mandela?
Nelson Mandela (1918-2013) fue abogado, activista y el primer presidente negro de Sudáfrica. Está considerado una de las figuras más influyentes del siglo XX por su lucha contra el apartheid, el sistema de segregación racial que durante décadas privó de derechos a la mayoría de la población negra del país. Su defensa de la igualdad, la libertad y los derechos humanos le convirtió en un símbolo universal de la resistencia pacífica.
En 1964 fue condenado a cadena perpetua y pasó 27 años en prisión, la mayor parte de ellos en la isla de Robben Island. Tras recuperar la libertad en 1990, lideró el proceso de reconciliación nacional y, cuatro años después, fue elegido presidente de Sudáfrica. En 1993 recibió el Premio Nobel de la Paz junto a Frederik Willem de Klerk por su papel decisivo en el fin del apartheid.
¿Por qué Nelson Mandela hablaba del miedo?
Mandela hablaba del miedo porque convivió con él durante buena parte de su vida. Nunca pretendió transmitir la imagen de un hombre invulnerable. Al contrario. En su autobiografía, El largo camino hacia la libertad, reconoció que sintió miedo en muchas ocasiones: cuando fue perseguido por el régimen del apartheid, durante el juicio en el que podía ser condenado a muerte, a lo largo de sus 27 años en prisión e incluso al salir de la cárcel para asumir la enorme responsabilidad de liderar un país dividido.
Fue precisamente esa experiencia la que dio sentido a una de sus frases más conocidas. Para Mandela, el coraje no consistía en no sentir miedo, sino en actuar a pesar de él. Entendió que el miedo forma parte de la condición humana, pero que no debe convertirse en quien tome las decisiones por nosotros.
El valor consiste en avanzar con miedo
Mandela nunca dijo que hubiera que dejar de sentir miedo. Dijo algo mucho más realista: que el valor consiste en vencerlo. En este sentido, Álvaro Vizcaíno recuerda que las experiencias difíciles también fortalecen. De hecho, cuando aprendemos a convivir con nuestras inseguridades dejamos de depender de que todo salga perfecto para sentirnos bien. Y cada situación superada es un mensaje que nos dice: “somos capaces de afrontarlo”.
Por ello, y tal como recordó Mandela, la verdadera valentía no consiste en no temblar nunca. Consiste en seguir caminando incluso cuando todavía sentimos ese temblor.