Descubren que un dinosaurio necesitaba llorar para cazar a sus presas en el mar

Un reciente estudio reveló que una especie de dinosaurio desarrolló glándulas lagrimales específicas para excretar el exceso de sal del entorno marino, lo que sugiere que “lloraba” cuando cazaba.

El estudio fue publicado recientemente en la revista Historical Biology. Tras examinar minuciosamente fragmentos óseos de Spinosaurus procedentes de Marruecos, Brasil y el Reino Unido mediante tomografías computarizadas, se identificó una depresión ósea situada justo encima de la órbita de los ojos.

En los últimos años, los paleontólogos debatieron intensamente el verdadero estilo de vida del Spinosaurus y sus parientes más cercanos, ya que sus característicos hocicos alargados sugerían una existencia ligada al agua, aunque no se había determinado con precisión si eran nadadores activos o siemplemente cazadores de ribera.

En ese sentido, los datos geológicos de la investigación respaldan esta hipótesis evolutiva, ya que los restos fósiles con esta cavidad proceden de antiguos litorales costeros, mientras que los ejemplares de agua dulce carecen de dicha fosa.

Entre quienes optan por el escepticismo se encuentra el investigador Paul Sereno, paleontólogo de la Universidad de Chicago, quien advierte que la supuesta marca ósea no es una constante en todos los cráneos analizados.

Según dicho experto, la ausencia del rasgo en piezas similares recuperadas en el norte de África sugiere que podría tratarse de una simple deformación del fósil debida al paso del tiempo./NA