Centurión: “Con Obras Sanitarias es tres cuotas para todos, cloacas y agua para nadie”

La concejal de AM-MDF, Melisa Centurión criticó a Obras Sanitarias por no dar respuesta al problema de cloacas en el barrio Alfar y lanzar un programa para que las futuras obras las financien los vecinos. “OSSE tiene que garantizar derechos, no administrar exclusiones”, afirmó la concejal.

La concejal de AM-MDF, Melisa Centurión, planteó en la Sesión del Concejo Deliberante la problemática de la conexión domiciliaria de cloacas en el barrio Alfar. Centurión dijo que “los vecinos no pueden afrontar entre 4 y 15 millones de pesos en tres cuotas” y alertó que “mientras se conectan los barrios privados del sur a la estación de bombeo de Alfar, los vecinos del barrio no pueden pagar sus conexiones domiciliarias”.

“En este contexto, plantear que el acceso depende exclusivamente de la capacidad de pago es, en los hechos, naturalizar la desigualdad”, agregó.

La concejal se refirió al proyecto presentado por el gobierno municipal para que la extensión de obras de cloacas y agua pueda contratarse directamente por los interesados, y afirmó que “lo que está haciendo Obras Sanitarias es decirle a todos los marplatenses y batanenses que si quieren agua y cloacas que contraten a la empresa y se lo paguen solos”.

“Cuando más de 1/4 de los marplatenses están bajo la línea de pobreza, la desocupación crece y los empleos precarios predominan, Obras Sanitarias dice que si no dispones de 10 o 15 millones de pesos para poder pagarlo, no vas a tener cloacas y agua potable. En definitiva: 3 cuotas para todos, cloacas y agua para nadie”, remarcó.

Centurión señaló que “si Obras Sanitarias deja de garantizar el acceso universal y pasa a funcionar como una empresa que solo controla obras para quienes puedan pagarlas, entonces deja de cumplir su función pública. Y eso no es un cambio técnico: es un cambio de modelo”.

Por último, Melisa Centurión, dijo que “una empresa pública no se define solo por su propiedad estatal, sino por su finalidad: garantizar derechos, no administrar exclusiones”.

“Lo que no queremos es una ciudad donde el agua y las cloacas se repartan como un lujo, cuando en realidad son una condición mínima para vivir con dignidad. Ese no es el modelo de ciudad que queremos construir”, concluyó.