Desempleo del 9,5% en Mar del Plata: alcanza a unas 33 mil personas y vuelve a ubicarse entre los más altos del país

La tasa trepó en el cierre de 2025 y mostró un deterioro respecto al año anterior. La ciudad se mantiene entre las más afectadas del país.

El mercado laboral en Mar del Plata volvió a mostrar señales de deterioro hacia el final de 2025. Según el último informe difundido por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), la desocupación alcanzó al 9,5% de la población económicamente activa durante el último trimestre del año, lo que equivale a alrededor de 33 mil personas sin trabajo.

El dato no solo refleja un incremento en comparación con el mismo período de 2024 —cuando el indicador se ubicaba por debajo de los dos dígitos—, sino que además posiciona nuevamente al conglomerado Mar del Plata-Batán entre los distritos con mayores dificultades laborales del país, junto a plazas como Río Gallegos y el Gran La Plata.

El salto resulta aún más significativo si se lo contrasta con el trimestre previo. Entre julio y septiembre de 2025, la tasa de desocupación había descendido a niveles históricamente bajos para ese período, lo que había sido destacado por el gobierno local. Sin embargo, en apenas tres meses, el escenario se revirtió con fuerza.

El informe también advierte sobre la presión creciente dentro del mercado de trabajo. A fines del año pasado, un 11,8% de los ocupados manifestó estar en búsqueda activa de otro empleo, lo que da cuenta de la insatisfacción o precariedad de sus condiciones laborales.

En paralelo, la subocupación —personas que trabajan menos horas de las deseadas por causas ajenas a su voluntad— se ubicó en el 12,2%. Dentro de ese universo, una parte significativa continuaba buscando ampliar su carga horaria, mientras que otro segmento no lo hacía, aunque igualmente se encontraba en situación de empleo insuficiente.

En el contexto nacional, el desempleo promedió el 7,5%, lo que deja en evidencia que la situación en Mar del Plata se mantiene por encima de la media del país. De este modo, la ciudad vuelve a enfrentar uno de sus problemas estructurales: la dificultad para generar empleo sostenido, especialmente en los meses posteriores a la temporada alta.