El puerto recupera espacio operativo: el plan de retiro de buques inactivos llegará a 1.600 metros de muelle liberados

La iniciativa del Consorcio Portuario avanza con nuevos desguaces y hundimientos previstos para 2026, tras retirar cinco embarcaciones durante el último año.

El plan integral de retiro de buques inactivos que impulsa el Consorcio Portuario Regional Mar del Plata continúa mostrando resultados concretos y permitirá alcanzar este año unos 1.600 metros lineales de frente de muelle recuperados para la operatoria.

La iniciativa, que combina desguace, traslado y hundimiento controlado de embarcaciones fuera de servicio, ya permitió liberar amplios sectores del puerto que permanecían obstruidos desde hacía años. Solo entre 2025 y el inicio de 2026 se recuperarán cerca de 400 metros adicionales, según confirmó el presidente del organismo, Marcos Gutiérrez.

Durante 2025 fueron retirados cinco pesqueros en desuso —entre ellos el “Giuliana”, “Ribazón Dorine”, “Sirius III”, “Graciela” y “Coral Azul”—, lo que permitió avanzar en la optimización de espacios clave. En lo que va de este año ya se concretó la disposición final del “Graciela” y continúan los trabajos sobre el “Sirius III”.

Además, el Consorcio tiene identificados otros tres cascos que serán retirados a lo largo de 2026, mientras que en el corto plazo se definieron destinos para nuevas embarcaciones: el “Mister Big” será desguazado, en tanto que el “Coral Blanco” y el “Scombrus” serán hundidos.

El proceso se lleva adelante con participación de los propietarios de los buques, quienes deben afrontar los costos de remoción y desguace. En la mayoría de los casos, las tareas se realizan en el varadero de la Base Naval local, en el marco de un convenio con la Armada Argentina.

Una alternativa que también se consolidó es el hundimiento planificado frente a la costa de Mar del Plata, con el objetivo de ampliar el parque submarino Cristo Rey. Estos pecios se convierten en hábitats marinos y, a la vez, en atractivos para el buceo deportivo y científico, sumando valor turístico a la ciudad.

Con este esquema, el puerto no solo mejora su capacidad operativa para la flota activa, sino que también ordena su infraestructura y potencia nuevas oportunidades productivas y turísticas.