El gobernador liderará el partido, con Magario de vice. Máximo Kirchner se queda con un cargo clave. El kirchnerismo respaldó la gestión y aceptó guiños al proyecto presidencial de Kicillof.

Axel Kicillof se convertirá en el nuevo presidente del Partido Justicialista Bonaerense tras sellar hoy un trabajoso acuerdo de unidad con Máximo Kirchner que evita la elección interna para dirimir las autoridades del partido y, a la vez, establece un esquema de mando en el cual la vicegobernadora Verónica Magario será vicepresidenta primera y el líder de La Cámpora, titular del Congreso partidario.
El acuerdo fue ratificado en un comunicado oficial refrendado por ambos sectores, que expresa un respaldo explícito al gobierno de Kicillof, un claro guiño a su proyecto presidencial -incluso reivindica la decisión de haber desdoblado las elecciones del año pasado- a la vez que ratifica el “repudio absoluto” a la condena que mantiene bajo prisión domiciliaria a Cristina Fernández de Kirchner.
El efecto inmediato del entendimiento consiste en evitar la elección que hubiese enfrentado a los axelistas -agrupados en el Movimiento Derecho al Futuro- con los cristinistas, que se mueven bajo el paraguas de La Cámpora, el 15 de marzo. Las negociaciones fueron durísimas y el acuerdo final llegó apenas 24 horas antes de la fecha límite del cierre de listas, previstas para este domingo.
La nueva conducción del PJ, que reemplaza a la que encabezó Kirchner hasta el año pasado, expresa una demanda central del MDF: que el partido tenía que ser encabezado por alguien identificado por el gobernador. Y a la vez recoge una propuesta de Kirchner, que sugirió que esa persona debía ser el propio Kicillof, como prenda de unidad porque era el único nombre que aceptaban ambos sectores.
El esquema de comando formal que quedó establecido expresa una primacía de Kicillof no solo por la presidencia del Conseo que ejercerá el gobernador, sino porque le otorga la vice a Verónica Magario, una de las designaciones que con más ahínco resistió el camporismo. P ero a la vez da cuenta de la voluntad de preservar el equilibrio de fuerzas interno, porque Kirchner se queda con la presidencia del Congreso partidario, un órgano clave que se encarga, entre otras cuestiones, de definir la política de alianzas electorales, aunque para hacero tiene que pasar por la presidencia del Consejo.
El reparto se extiende al resto de los cargos de conducción: en la Secretaría General estará Mariano Cascallares, exintendente de Almirante Brown y actual diputado, uno de los hombres fuertes del MDF. Federico Otermin, alcalde de Lomas alineado con Martín Insaurralde y cercano a Kirchner será vice 2, y Leo Nardini, intendente de Malvinas Argentinas, también alineado con el Instituto Patria, presidirá la Junta Electoral.