La Libertad Avanza apunta a un tratamiento exprés y confía en que tendrán los votos necesarios para la media sanción.

El Gobierno nacional apunta al tratamiento exprés de la (contra)reforma laboral que se debatirá el próximo miércoles 11 de febrero en el Senado. Algo parecido intentará el jueves 12 de febrero cuando el temario en Diputados incluya la Ley Penal Juvenil -que va por la baja de imputabilidad-.
Según los periodistas especializados en temas legislativos, la negociación no pasa por los puntos del texto que ataca los derechos de los trabajadores sino más bien por los recursos que esté dispuesto a destrabar el Ministerio de Economía a las provincias.
La Libertad Avanza (LLA) y sus aliados (PRO y UCR) se muestran confiados pero mantienen cautela, aunque estiman que si la Cámara Alta le da media sanción al proyecto, la (contra)reforma laboral tendrá un tratamiento rápido y poco debate en comisiones (Diputados).
La reducción del impuesto a las ganancias, punto que alteraría los ingresos provinciales por coparticipación es un ítem clave en la negociación explica en su nota Ambito.com. También se revelan dentro de esta rosca entre Nación y los diferentes gobiernos provinciales temas como el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), las intermediaciones de los aportes a los gremios y el plazo de adecuación a los estatutos.
Los gobernadores necesitan recursos para mantener y administrar su vida política y la canilla del Gobierno nacional -a través de Toto Caputo- está más o menos abierta según los votos que se necesiten y la importancia de las leyes que se traten. Sin dudas la (contra)reforma es un proyecto muy pedido y apoyado por la elite empresarial argentina y extranjera y rechazado por el mundo del trabajo en general.
En la presentación del libro de 2019 “La Rosca Política” de la socióloga Mariana Gené, el profesor Asociado de Comunicación y Sociología de la Universidad Northwestern (Chicago), Claudio Benzecry, hace referencia a la película que retrata (o intenta) la vida de Abraham Lincoln dirigida por Steven Spilberg. En el film se muestran las negociaciones que dan paso a la abolición de la esclavitud en Estados Unidos, causa por la que el presidente republicano, a través de su aliado político Thaddeus Stevens -quien estaba a cargo de la caja desde donde se repartían recursos en la Cámara de Representantes- hizo acuerdos con los políticos de pequeños estados provinciales ofreciendo puestos en secretarías, subsidios a industrias locales y cargos en el gobierno.
Lejos de comparar la idea de la abolición de la esclavitud norteamericana con la (contra)reforma laboral argentina o a nuestros políticos con los de ellos, el mecanismo que se ve a cielo abierto por estas horas -y muchas veces- en el Congreso de la Nación no es novedoso y tampoco exclusivo de nuestro país. Sí existe cierto empeño en mostrar que donde la población ve políticos impresentables, lejos de cualquier moral o valores medianamente ejemplares, la política ve hábiles negociadores que hacen posible la gobernabilidad en democracias imperfectas y sociedades complejas.
Sin embargo, el marco institucional propiamente dicho (donde se enmarca el Poder Legislativo) no es la única esfera con peso dentro de la política. Sólo es una parte del todo. Existen otras organizaciones -mas o menos- representativas y actores políticos por fuera de estos moldes institucionales. Estas otras formas de la política serán -espero- motivo de noticias/análisis en los días que se vienen.