El 4 de febrero se celebra el Día Mundial contra el Cáncer, promovido por La Organización Mundial de la Salud, el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC) y la Unión Internacional contra el Cáncer (UICC) con el objetivo de aumentar la concienciación y movilizar a la sociedad para avanzar en la prevención y control de esta enfermedad.

El cáncer es un grupo de enfermedades que afecta a millones de personas en todo el mundo, no solo a quienes lo padecen, sino también a sus familias, y personas de su entorno afectivo. En este contexto, se hace necesario un esfuerzo colectivo para sensibilizar, apoyar la investigación y construir herramientas para mejorar la prevención, el diagnóstico temprano y el tratamiento.
La Unión Internacional Contra el Cáncer (UICC) es un organismo clave para esta jornada, que cada año establece una temática para abordar este día. En 2026, el lema es: “Unidos por lo Único”. Esta premisa busca concientizar acerca de la necesidad de adquirir una perspectiva humana y personal a la hora de comprender el cáncer. Se busca orientar el foco hacia las personas que reciben el diagnóstico, desde diferentes ámbitos de la atención oncológica.

La detección temprana adquiere en el cáncer una importancia fundamental, de forma que existen determinadas pruebas diagnósticas que garantizan coger a la enfermedad en un estadio muy temprano, con la consecuente probabilidad de curación. Es el caso de los exámenes de cáncer colorrectal, pulmón, mama y cervical.
En el mundo existen varias efemérides dedicadas a esta enfermedad, como el 15 de febrero, Día Mundial del Cáncer Infantil. Otras fechas importantes son el Día Mundial del Superviviente en Cáncer, el 3 de junio, y el Día Mundial de la Investigación en Cáncer, que se lleva a cabo el 24 de septiembre.