A ocho días de conocerse el IPC medido con la aplicación de la nueva metodología renunció Lavagna. Caputo confirmó que el Gobierno nacional postergó la utilización del nuevo procedimiento.

Buenos Aires.- Si los datos del INDEC, sobre todo la inflación, desde hace años están bajo sospecha luego de lo que pasó ayer la opinión pública vuelve a enfocarse sobre el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos y el vínculo con la política de turno, pero en este caso particular con el Gobierno de Javier Milei.
La renuncia de Marco Lavagna tras seis años al frente del organismo (4 con la gestión de Alberto Fernández y 2 con Milei) a ocho días de que se conozca el dato del Índice de Precios al Consumidor (IPC) con la aplicación de la nueva metodología pone de manifiesto el conflicto interno entre quienes querían estrenar la novedosa estrategia y quines no. En ese contexto se encuadra la salida del economista del INDEC.
El titular del Palacio de Hacienda, Luis Toto Caputo dijo en Radio Rivadavia que se mantendrá el índice actual “hasta que el proceso de desinflación esté consolidado”, y admitió que esa decisión derivó en la renuncia de Lavagna.
La continuidad del proceso de Lavagna al frente del INDEC en la transición Fernández-Milei intentó demostrar la autarquía del organismo, y su independencia de los hilos de la política y cortar años de denuncias sobre la intervención de este durante el kirchnerismo. El estreno del nuevo IPC también iba en ese sentido. Ninguno de esos procesos se completó.

Se trata de la renuncia número 224 en la gestión de Javier Milei y esta salida vuelve a poner la lupa sobre el organismo y una de las premisas más importantes de la narrativa libertaria: “Domar la inflación”.
El nuevo IPC estaba en ojo de la tormenta desde el inicio. La medición en base a la ENGHo 2017/2018 está lista desde fines de 2024. Sin embargo como el 2025 fue un año electoral, finalmente no se aplicó.
Habiendo pasado este tramo, siempre turbulento para la economía, el equipo liderado por Lavagna decidió que la medición actualizada de inflación se realizara a partir de enero de 2026, con la intención de arrancar el año con el nuevo IPC —que hasta el momento se venía midiendo con datos de consumo de 2003/2004— y, de esta manera, no realizar modificaciones hacia atrás, teniendo que recalibrar otras estadísticas clave.
Sin embargo, el Gobierno nacional decidió que no fuera así: “La visión nuestra es que no hay que cambiar el índice ahora. De hecho, da prácticamente igual; Marco corrió los números del año pasado y da prácticamente lo mismo. Diciembre da un poquito más abajo el índice nuevo; enero daba un poquito más abajo el índice nuevo”, señaló en declaraciones radiales.
El nuevo IPC, con cambios clave en las ponderaciones de los distintos rubros con la medición de la ENGHo 2017/2018, donde tendrá un mayor peso en el índice Vivienda —que contiene servicios públicos—, Transporte y Comunicaciones, era un pedido expreso del Fondo Monetario Internacional (FMI).
¿Qué cambiaba con la nueva metodología para medir la inflación?
Estos cambios se centrarán principalmente en una actualización de la canasta de bienes y servicios que se usa para medir la inflación. El INDEC apunta a mejorar la precisión de los gastos actuales de las familias. Para ello, incorporará cambios en los patrones de consumo desde la última actualización del indicador: algunos segmentos ganarán peso dentro de la estructura del índice, mientras que otros reducirán su participación relativa en el cálculo final.
En detalle, el rubro “Vivienda, electricidad, gas y otros” pasará de representar alrededor del 9,4% del gasto familiar a 14,5%, lo que implica un incremento de 5,1 puntos porcentuales en su ponderación. Por su parte, Transporte aumentará su participación del 11% al 14,3%. En el caso de Comunicaciones, que incluye servicios como telefonía móvil e internet, el peso se duplicará: pasará del 2,8% al 5,1%.
Por el contrario, Alimentos y bebidas no alcohólicas tendrán una baja en la representación en el nuevo índice: pasarán del 26,9% al 22,7%. Lo mismo sucederá con la categoría Prendas de vestir y calzado, que reducirá su participación del 9,9% al 6,8%. Por último, Restaurantes y hoteles pasarán del 9% al 6,6%.
Además de los cambios en las representaciones de cada sector, el INDEC también introducirá ajustes metodológicos para este nuevo indicador. El nuevo IPC se elaborará a partir de ponderaciones actualizadas, basadas en la Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares 2017-2018, con adecuaciones para reflejar consumos más recientes.
El INDEC anticipó que estas modificaciones no generarán saltos bruscos en la cifra mensual aunque destacó que, a partir de ahora, se podrá captar con mayor precisión la variación de precios en rubros que estaban subrepresentados.
Fuente: Minuto Uno y Ambito.com