Pese a la versión de la embajada norteamericana no queda clara la finalidad de la comitiva. Desde la oposición piden explicaciones el Ejecutivo nacional. El gobierno de Tierra del Fuego protesta por la falta de injerencia.

Buenos Aires.- Desde que el Boeing C-40C, parte de la flota de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, aterrizó este domingo al mediodía en Ushuaia la incertidumbre sobre los objetivos de la comitiva que iba bordo no ha parado de alimentar la polémica.
El silencio del Gobierno nacional no ayudó para nada y la versión de la embajada norteamericana sobre que un grupo de congresistas republicanos y demócratas llegaron únicamente interesados en asuntos que tienen que ver con el “procesamiento de minerales críticos” y la “investigación en salud pública” tampoco calmó las sospechas locales, regionales y nacionales.
Desde el diario Página 12 indicaron que los tripulantes de la aeronave “realizaron una recorrida en catamarán alrededor de la costa lindante con puerto recientemente intervenido por decisión de Javier Milei”.
Además, según la nota publicada este martes aseguran que “fuentes de la gobernación de Tierra del Fuego sostienen que el arribo los tomó por sorpresa, que los norteamericanos llegaron sin invitación de la provincia y optaron por no reunirse con ninguna autoridad local”.
Ante estas circunstancias, algo inusuales, “la oposición no tardó en pedir explicaciones: la senadora fueguina de Fuerza Patria, Cristina López, elevó un pedido de informes al Ejecutivo para que aclare cuál fue el motivo oficial del vuelo, el carácter de la visita y los objetivos perseguidos por la delegación transportada”.
El desembarco de la comitiva norteamericana también se inscribe en la trama de la reciente intervención del puerto de Ushuaia. El Gobierno nacional argumentó que la decisión estuvo motivada en que se detectaron supuestas “irregularidades financieras”, además de “desvíos de fondos” y “déficit de infraestructura”. La gobernación de Tierra del Fuego, en un comunicado oficial, dejó clara su postura: aludió a virtuales “intencionalidades geopolíticas o económicas” detrás de la medida.
Según la nota periodística no son los “minerales críticos” y los “asuntos de salud pública” lo que hay detrás de la enigmática visita de la comitiva norteamericana, sino dos proyectos que avanzan en Tierra del Fuego y que contarían con financiamiento de China: la Planta de Urea para convertir el gas natural en urea y metanol, que implicaría una inversión cercana a los 800 millones de dólares y la eventual construcción de un nuevo puerto para la exportación de esa producción y la nueva Usina Termoeléctrica de Ushuaia, que modrnizaría la estructura energética de la isla.
Según la información extraoficial que hizo circular el gobierno argentino 24 horas después del arribo del avión, la comitiva norteamericana realizó “una visita a la Argentina en el marco de una agenda de carácter institucional”, que incluyó “reuniones con funcionarios del Gobierno Nacional y con miembros del Congreso de la Nación, con el objetivo de intercambiar visiones sobre temas de interés común y fortalecer el diálogo parlamentario bilateral”.
Pese a que da cuenta de que hubo una reunión previa, la Rosada prefirió no informar oficialmente mayores detalles, incluso cuando el domingo la llegada del avión había desatado un escándalo en Ushuaia.
Fuente: Página 12