Vecinos del Bosque Peralta Ramos rechazan un barrio privado y alertan por el alambrado de la reserva natural

Organizaciones ambientales y habitantes de distintos barrios denunciaron que el emprendimiento pone en riesgo la cuenca del Arroyo Corrientes, afecta un área de alto valor ecológico y amenaza con cercar uno de los principales pulmones verdes de Mar del Plata.

Vecinos nucleados en la organización Guardianes del Bosque y autoconvocados de los barrios Bosque Peralta Ramos, El Jardín, Alfar, San Jacinto y Playa Serena se manifestaron en contra de la instalación de un barrio privado en la zona sur de Mar del Plata. La protesta apunta contra el emprendimiento Lawen Bosque & Mar y el presunto avance del alambrado sobre la reserva natural.

“Convocamos una movilización pacífica para frenar el alambrado y la construcción del barrio cerrado”, señalaron los vecinos, quienes sostienen que el proyecto incumple normativas vigentes y amenaza seriamente al ecosistema local.

Según explicó Carla, referente de Guardianes del Bosque, “este proyecto pone en riesgo la cuenca del Arroyo Corrientes, la Reserva Provincial La Restinga y afecta uno de los principales pulmones verdes de Mar del Plata”. Además, remarcó que se trata de un sector “de altísimo valor ecosistémico, con funciones esenciales de absorción hídrica, regulación climática, mitigación de inundaciones y bienestar colectivo”.

El área involucrada forma parte de la cuenca del Arroyo Corrientes, un sistema ambiental donde convergen bosque, humedal y pastizal, lo que la convierte en un ecotono de alto valor biológico. En ese espacio se desarrolla un corredor natural de biodiversidad con presencia de fauna silvestre, aves residentes y migratorias, y una cobertura vegetal clave para la regulación del escurrimiento del agua y la protección frente a eventos climáticos extremos.

Los vecinos también denunciaron que el proyecto prevé el vuelco diario de aproximadamente 320 mil litros de efluentes cloacales al arroyo, una cuenca que ya presenta antecedentes de contaminación, inundaciones y evacuaciones de familias aguas abajo. “Esta descarga agravaría el riesgo sanitario y ambiental, afectando directamente a barrios vulnerables y a playas públicas ubicadas en la desembocadura”, advirtieron.

“El arroyo no tolera un vuelco más. Lo que se descarga aguas arriba impacta directamente aguas abajo”, afirmaron desde las organizaciones, que exigen que el proyecto sea declarado ambientalmente inviable y se reconozca el carácter de bosque protector del área.

Finalmente, los vecinos remarcaron: “Cuidar el bosque no es oponerse al desarrollo, es defender una ciudad más justa, integrada y saludable. Lo que se pierde hoy no vuelve”.