Ante empresarios y líderes políticos, el Presidente defendió el rumbo económico de su gobierno, cuestionó la intervención estatal y sostuvo que el capitalismo de libre empresa “es justo y eficiente”

El presidente Javier Milei expuso en el Foro Económico Mundial de Davos y destacó las medidas implementadas desde el inicio de su gestión. “Desde la llegada a la administración en 2023 realizamos 13.500 reformas estructurales”, afirmó, al presentar los lineamientos de su política económica ante un auditorio integrado por empresarios y dirigentes internacionales. En ese marco, definió ese proceso como “Make Argentina Great Again”.
En su discurso, Milei sostuvo que esas reformas permitieron avanzar hacia “una economía más eficiente dinámicamente” y rechazó la regulación estatal como herramienta para corregir los mercados. “La intervención y la regulación son dinámicamente ineficientes, por ser violentas y, por ende, injustas”, expresó, y afirmó que limitar los rendimientos crecientes “es matar el crecimiento económico”.
“Estoy aquí, frente a ustedes, para decirles de modo categórico que Maquiavelo ha muerto”, sostuvo al inicio de su presentación, y cuestionó el planteo que opone la eficiencia política al respeto de los valores éticos y morales de occidente. Milei afirmó que ese dilema “es falso y erróneo” y citó al economista Jesús Huerta de Soto para sostener que la eficiencia “surge única y exclusivamente” de un esquema basado en el respeto a la propiedad privada y a la función empresarial.
Durante su exposición, el mandatario sostuvo que “al momento de diseñarse las políticas públicas resulta inadmisible sacrificar a la justicia en el altar de la eficiencia”. Según afirmó, dejar de lado los valores éticos y morales deriva en políticas que “no solo son injustas, sino que además llevan al colapso, no solo en lo económico, sino también en el plano social”. En ese sentido, recordó que en 2024 advirtió en ese mismo foro que “occidente estaba en peligro”.
Milei volvió a cuestionar al socialismo y aseguró que las agendas impulsadas desde organismos internacionales “no eran ni más ni menos que un conjunto de políticas socialistas, arropadas de modo elegante”. Citó a Thomas Sowell y afirmó que el socialismo “suena muy lindo, pero siempre termina mal, horriblemente mal”. Como ejemplo, mencionó a Venezuela, donde señaló una caída del producto bruto interno y el establecimiento de una “narcodictadura sangrienta cuyos tentáculos terroristas se expandieron por todo el continente”.