La disminución sostenida de la natalidad en Argentina comienza a sentirse con fuerza en los jardines de infantes, donde cada vez hay más vacantes disponibles. El fenómeno se replica en todo el país, donde la matrícula cayó en niveles que oscilan en un 25% en los últimos años.

La tendencia es todo un fenómeno, ya que hace poco más de 12 años era común observar lo contrario: largas filas de padres y madres intentando lograr cupos en los establecimientos del nivel inicial -también del nivel primario- más cercanos a sus domicilios o lugares de trabajo, buscando la comodidad necesaria en la logística de los traslados diarios de los pequeños.
Según las proyecciones, la tendencia continuará en 2026, modificando la mencionada dinámica histórica de búsqueda de vacantes que solía colmar los establecimientos.
Se estima además que con el correr de los años, la tendencia comenzará a notarse también en el nivel primario. Ante ese escenario, la Provincia analiza adelantar el inicio de la escolaridad obligatoria a los 3 años y fortalecer las salas multiedad, que ya funcionan y contienen a niños más pequeños.
En el ámbito bonaerense, los registros oficiales muestran una caída del 34% en los nacimientos entre 2021 y 2024.
A nivel nacional, el descenso ronda el 40% en la última década, pasando de unos 777.000 nacimientos en 2014 a cerca de 461.000 en 2023. Además, la tasa de hijos por mujer bajó de 2,1 en 2001 a 1,4 en 2022, lo que impide la renovación poblacional.
La velocidad de esta baja también se aceleró: entre 2018 y 2021 los nacimientos se redujeron un 26,4%.
De esta manera, hoy, los jardines de infantes son el espejo más visible de este cambio demográfico profundo que alcanza a todo el país.