Es la decimocuarta vez que deniegan a Mark Chapman, asesino de John Lennon, la libertad condicional, a pesar de su arrepentimiento, ve cómo las puertas de su celda seguirán cerradas, al menos dos años más.

La sombra del 8 de diciembre de 1980 sigue sobrevolando por el mundo de la música más de cuatro décadas después del crimen que terminó con la vida de John Lennon, uno de los iconos universales del rock; porque su asesino, Mark David Chapman, ha visto rechazada por decimocuarta vez su petición de libertad condicional. La noticia, fue confirmada por las autoridades penitenciarias de Nueva York. Revive muchas heridas abiertas y reabre el eterno debate sobre el perdón, la memoria y la justicia para uno de los crímenes más impactantes de la historia de la música.
Aquel 8 de diciembre de 1980, John Lennon y Yoko Ono regresaban a su apartamento en el edificio Dakota de Nueva York cuando Mark Chapman disparó cinco veces contra el ex Beatle, causándole la muerte prácticamente en el acto. Chapman no intentó huir: permaneció en la escena del crimen, leyendo ‘El guardián entre el centeno’ de J.D. Salinger, hasta ser detenido por la policía.

Chapman, entonces de 25 años, fue condenado a una pena de entre veinte años y cadena perpetua. Desde el año 2000, cuando cumplió su sentencia mínima, se le ha denegado la salida en cada una de las catorce comisiones penitenciarias a las que se ha presentado, la última en agosto de este año.

El asesino de Lennon, hoy septuagenario, sigue recluido en el Wende Correctional Facility, en el estado de Nueva York, y no podrá volver a solicitar la libertad condicional hasta dentro de dos años.
Durante la última audiencia, Chapman volvió a insistir en su arrepentimiento y en que su integración fuera de la prisión no supondría una amenaza. Incluso ha declarado que la motivación para el asesinato fue una mezcla de odio irracional y deseo de notoriedad, reconociendo que “quería ser alguien y nada lo iba a impedir. No voy a culpar a nada ni a nadie por haberme traído hasta aquí“, dijo Chapman a la junta durante la audiencia anterior. “Sabía lo que hacía, sabía que era malo, sabía que estaba mal, pero ansiaba tanto la fama que estaba dispuesto a darlo todo y quitar una vida humana”. Sin embargo, la junta de libertad condicional considera que su liberación sería “incompatible con el bienestar y la seguridad de la sociedad, supondría minimizar la gravedad de su crimen”.
Chapman ha tratado de demostrar buen comportamiento y se ha aferrado a la fe cristiana en busca de perdón y redención, aunque estos argumentos de poco han servido ante la magnitud del crimen y el deseo de justicia por parte de la familia de Lennon.