Roma ya cobra 2 euros para acceder a la Fontana di Trevi

Entró en vigor en febrero el denominado “ticket” de dos euros para ingresar a la cuenca del monumento, algo que generó sentimientos encontrados entre locales y turistas.

Un escenario muy distinto alrededor de la fuente barroca realizada en 1762 por el arquitecto Nicola Salvi, justo en el lugar que marcó el final de un acueducto en el cruce de tres vías, de ahí su nombre de fontana de “Trevi”.

El ayuntamiento estima que el acceso podría recaudar al menos seis millones de euros anuales, según informó a la prensa el concejal de turismo de Roma, Alessandro Onorato.

Parte de lo recaudado servirá para pagar a los 25 asistentes con chaleco azul contratados para atender la taquilla y guiar a los visitantes por la zona cercada, desde la parte alta de las escaleras hasta el estanque.

Los fondos también permitirán el acceso gratuito de los residentes locales a una serie de museos en la capital italiana, agregó.

El ticket, necesario si uno va a ver la Fontana entre las 9 y las 22 (el último ingreso es a las 21), puede comprarse online –como indican unos carteles– o en el lugar mismo, siempre y cuando uno tenga tarjeta de crédito.

La “biglietteria” se encuentra debajo de una carpa blanca levantada en Via della Stamperia, que rodea el costado derecho del monumento. Se puede comprar la entrada al contado en museos o puntos de información autorizados, según la página web de la Fontana.

20 empleados (llamados aquí “stewards” o acompañantes) con pecheras color “azzurro” y una leyenda blanca que dice “Fontana di Trevi” que controlaban que, tras el pago del ticket, se cumpliera el recorrido indicado, marcado por unas barreras, con una entrada a la derecha del monumento y la salida, a la izquierda.

Las personas con discapacidad pueden acceder gratuitamente al estanque, siempre que puedan bajar las escaleras.