Cada 23 de enero se celebra en Argentina el Día Nacional del Músico en homenaje al nacimiento de Luis Alberto Spinetta, una de las figuras más influyentes del rock nacional. Instituida en 2014, esta fecha reconoce el talento, la creatividad y el aporte cultural de los músicos argentinos, tomando como emblema al “Flaco” Spinetta, cuyo legado musical y poético marcó profundamente la historia de la música en el país.

Esta conmemoración, establecida en 2014 por la Ley 27.106, coincide con el nacimiento del artista, en 1950. Esta jornada busca destacar el impacto cultural y artístico de Spinetta, conocido por su sensibilidad lírica, su voz inconfundible y su capacidad para transformar la música en un vehículo de reflexión y emoción.
Spinetta, apodado “El Flaco”, dejó una huella imborrable en la historia musical del país, tanto por su trabajo con bandas icónicas como Almendra y Pescado Rabioso, como por su prolífica carrera como solista. Su influencia trasciende generaciones, consolidándose como un referente del rock argentino y un símbolo de creatividad y autenticidad artística.
Nacido el 23 de enero de 1950 en Buenos Aires, comenzó su carrera musical en los años 60. Fue el fundador de bandas emblemáticas como Almendra, Pescado Rabioso, Invisible y Spinetta Jade, que marcaron distintos momentos del rock nacional con su estilo poético y experimental.
Luis Alberto Spinetta falleció el 8 de febrero de 2012, a los 62 años, tras luchar contra un cáncer de pulmón. El artista había anunciado su enfermedad unos meses antes a través de una carta abierta, en la que expresó su gratitud hacia sus seguidores y su amor por la música.
Dos años después de su partida, el Congreso de la Nación Argentina estableció el Día Nacional del Músico en su honor, reconociendo su invaluable aporte a la cultura y su influencia en generaciones de artistas. Esta fecha no solo celebra la vida y obra de Spinetta, sino que también destaca la importancia de la música como expresión artística y como parte fundamental de la identidad nacional.
Spinetta se destacó por sus letras cargadas de filosofía, poesía y simbolismo, además de su constante búsqueda artística. Fue homenajeado en vida y tras su fallecimiento el 8 de febrero de 2012, dejando un legado que sigue vigente como pilar de la música en Latinoamérica.