El referente del Partido Obrero dentro del Frente de Izquierda encabezó una actividad en la peatonal San Martín en contra de la reforma laboral.

El dirigente y referente nacional del Partido Obrero (PO), Gabriel Solano, llegó este martes a Mar del Plata para encabezar una actividad en la peatonal San Martín contra la reforma laboral que impulsa Javier Milei.
Durante la tarde, junto al referente local del PO Alejandro Martínez, Solano y un grupo de militantes charlaron con marplatenses y turistas sobre las consecuencias del proyecto de La Libertad Avanza (LLA) que se comenzará a debatirse la segunda semana de febrero en el Congreso de la Nación.
Solano, que forma parte del Frente de Izquierda Unidad (FIT-U) dialogó con 7600ONLINE.COM y expresó que la izquierda es la única fuerza que realmente se opone a la reforma porque es la “única fuerza política que no defiende los intereses empresariales”, por lo que no hay otro espacio que lleve adelante una campaña pública tan visible como el FIT-U.
“El gobierno nacional va a fondo con esta iniciativa y hay que tomarlo en serio”, indicó Solano, quien desde el mediodía habló con diferentes medios de comunicación de la ciudad.
En el mismo sentido explicó que la reforma “para los empresarios significaría una gran conquista, la de terminar con los derechos laborales en Argentina”. En este punto criticó a los sectores políticos de la oposición y a “la burocracia sindical”. Finalmente lanzó: “Acá hay que ir a una huelga general, no a un paro de 24 horas”.
Solano argumentó por qué el FIT no tiene una propuesta para reformar el tipo de relaciones laborales entre empleador y empleado y justificó que “no tenemos el mismo diagnóstico que el gobierno”.

“Para Milei el problema de Argentina es que tiene un alto costo laboral. Ese es un diagnóstico equivocado porque eso se ve a diario, los trabajadores están mal. Hay bajos salarios y cae el consumo. El problema es el costo capitalista, no el costo laboral”, manifestó.
El dirigente señaló que “cuando dicen que van a modernizar las relaciones laborales es un verso porque esto va en sentido contrario. Modernizar sería, por ejemplo, que las horas laborales pasen de 8 a 6 y acá pasan a 12 horas. Modernizar sería que hayan más vacaciones que antes. Porque si vos tenías una determinada cantidad de vacaciones en el pasado de acuerdo con un desarrollo de la fuerza productiva, hoy ese desarrollo es mucho mayor. La ley de trabajo que establece la jornada de 8 horas diarias o 48 semanales es del siglo pasado. La reforma en realidad es un retroceso”.
Además criticó la idea de que el proyecto libertario va a tener como consecuencia más contrataciones formales y expresó que el problema principal es la informalidad sistemática y la capacidad de evasión de la que gozan los empresarios.
“La reforma no va a traer más contrataciones formales. El problema de la falta de contratación en Argentina y Mar del Plata es un ejemplo de ello, es que toda la operatoria de los empresarios es en negro: No sólo no pagan la jubilación o la obra social, no pagan ganancias, tampoco el IVA. Es decir, no paga en general ningún impuesto a nivel nacional, provincial y municipal y eso la reforma laboral no lo va a revertir”, sostuvo.
Para finalizar, Solano, planteó la necesidad de llevar la organización a las calles para frenar la reforma laboral: “Lo que yo veo es que puede haber confusión en una parte de la población. Ahora, también hay otra parte que tiene claro que esto es una porquería y a ese sector el problema no es convencerlo de que está mal, sino cómo se dan los medios para movilizarse de manera efectiva: La cuestión es cómo se resuelve que hay dirigentes sindicales que son unos vendidos”, enfatizó.
La izquierda está realizando una campaña intensa en contra de la reforma propuesta por el gobierno de Javier Milei que se intensificará en las próximas semanas y culminará con una movilización el 11 de febrero, fecha estimativa en la que se tratará el proyecto en el Senado de la Nación.