Con más de 3000 canciones compuestas, Parton no es solo la “Reina del Country”; es una de las compositoras más prolíficas y exitosas de la historia de la música moderna.

En honor a su legado, el estado de Tennessee ha oficializado este día como el “Dolly Parton Day”. No es solo un reconocimiento a su icónica carrera musical y a sus más de 3.000 composiciones, sino también a su inmensa labor filantrópica. Desde su programa de alfabetización infantil hasta sus millonarias donaciones para la ciencia, Dolly se ha convertido en el corazón palpitante de su tierra natal.
Dolly Rebecca Parton nació el 19 de enero de 1946 en Sevierville, Tennessee. Hija de Robert Lee Parton y Avie Lee Owens, es la cuarta de doce hermanos criados en una cabaña de una sola habitación, sin agua corriente, en las montañas Great Smoky, en los Apalaches. Eran tan pobres que pagaron al médico que asistió su parto con un saco de harina de maíz, cuenta en sus primeras memorias Dolly: My Life and Other Unfinished Business, publicadas en 1994.
Hoy, el mundo de la música celebra a una leyenda que parece haber desafiado el tiempo. Aquella niña que nació en una humilde cabaña de madera en las Smoky Mountains de Tennessee, rodeada de carencias pero bendecida con un talento inabarcable, está cumpliendo 80 años de vida. Su historia es el verdadero “sueño americano”: una trayectoria marcada por la resiliencia, la autenticidad y una voz que ha sabido unir fronteras.
Las tres canciones que definen su legado como compositora:
- “I Will Always Love You”: Originalmente un éxito country en 1974, la canción alcanzó la inmortalidad global en 1992 gracias a Whitney Houston. La versión de Whitney para la película El Guardaespaldas se convirtió en uno de los sencillos más vendidos de la historia. Es famoso el dato de que Elvis Presley quiso grabarla, pero Dolly se negó porque el mánager de Elvis, el Coronel Tom Parker, exigía la mitad de los derechos editoriales. Dolly mantuvo su propiedad intelectual, una decisión que hoy se estudia en las escuelas de negocios.
- “Jolene”: Esta súplica desesperada a una mujer “de ojos verdes y cabello castaño” es, quizás, la canción más versionada de Parton. Desde la crudeza rock de The White Stripes, pasando por la elegancia de Olivia Newton-John, hasta la reciente y comentada versión de Beyoncé en su álbum “Cowboy Carter” (2024). Cada artista ha encontrado en “Jolene” un lienzo para proyectar sus propias emociones.
- “9 to 5”: Compuesta utilizando sus propias uñas acrílicas como instrumento de percusión para simular el sonido de una máquina de escribir, esta canción se convirtió en el himno de la clase trabajadora femenina. No solo fue un éxito en las listas pop, sino que definió una era de empoderamiento laboral.
Hoy, su estado y sus millones de seguidores alrededor del globo rinden homenaje a la mujer que nos enseñó que, para ver el arcoíris, primero hay que soportar un poco de lluvia.