El cuarteto fue declarado Patrimonio de la Humanidad

El cuarteto, género emblemático de la cultura popular de Córdoba, fue reconocido oficialmente como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por el Comité Intergubernamental de la la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), durante su vigésima sesión celebrada en Nueva Delhi, India, este martes 9 de diciembre.

La premiación examinó las candidaturas de 68 elementos presentadas por 78 estados. La distinción pone al cuarteto en una lista mundial que incluye ritmos nacionales como el tango porteño y el chamamé, pero también expresiones como el jazz, reggae, mariachi y flamenco, entre diversos géneros que lograron trascender universalmente.

De esta manera, el Cuarteto fue incluido dentro del listado de patrimonio cultural inmaterial, que contempla tradiciones orales, artes escénicas, prácticas sociales, rituales, festividades, conocimientos y habilidades que comunidades, grupos e individuos reconocen como parte de su identidad cultural.

El camino para que el “tunga tunga” alcanzara reconocimiento internacional se inició en 2020, impulsado por la Municipalidad de Córdoba, durante la intendencia de Martín Llaryora (actual gobernador de la provincia) y tuvo continuidad durante la actual gestión de Daniel Passerini, informaron desde la secretaría de prensa del Gobierno de Córdoba.

El reconocimiento no es solo un premio: es una celebración de lo que somos. De nuestra manera de vivir, de reírnos, de emocionarnos y de compartir. Porque en #Córdoba el cuarteto no se escucha: se siente. Se baila con el corazón.”, escribió en su cuenta de X Llaryora,actual gobernador de la provincia.

El cuarteto nació en Córdoba en 1943, pensado para animar los bailes populares con un marcado pulso de 2/4 y una identidad sonora que combinaba elementos criollos con los aportes de inmigrantes europeos. Las primeras orquestas incluían piano, violín, acordeón, contrabajo y voces potentes. Allí, la figura de Leonor Marzano fue clave: gracias a ella y a los pioneros del género, el cuarteto encontró su color, su energía y su llegada masiva a la gente.

Lejos de quedar anclado en el tiempo, el cuarteto evolucionó junto con Córdoba y el país. A partir de los años 70, sumó influencias caribeñas y de percusión afrolatina, además de secciones de vientos que expandieron la potencia de su sonido. Supo resistir la censura de la dictadura y mantuvo, siempre, el espíritu festivo, picaresco y cotidiano en sus letras. El género, además, se ocupó de retratar la vida de los barrios, los amores populares y las alegrías y tristezas que acompañan cada jornada. En especial con otras grandes figuras del género como La Mona Jiménez, Rodrigo El Potro Bueno, entre otros artistas que fueron surgiendo en el ámbito de música cordobesa.