El 18 de septiembre de 1964 se estrenaba en la televisión “Los locos Addams”. Del ilustrador Charles Addams a fines de la década de 1930 se convirtió en un verdadero fenómeno de la cultura popular.

La publicación original se remontó a las páginas de un reconocido semanario neoyorquino, donde las viñetas mostraban a un grupo de personajes sombríos, aunque no tenían nombres definidos hasta que la serie televisiva tomó forma en la década del sesenta.
Desde entonces, la familia reapareció de muchas maneras: películas de gran presupuesto, series animadas, videojuegos y hasta en producciones musicales en Broadway.
Cada encarnación revela nuevos aspectos, como que Gomez casi fue bautizado con otro nombre, o que Wednesday lleva un segundo nombre tan inusual como su carácter.
Con el éxito que lograron en la televisión, no tardaron en llegar las colaboraciones con otras producciones animadas, como la recordada aparición en un capítulo de cierto perro detective y su pandilla.
A principios de los setenta, las voces originales dieron vida a dibujos que más adelante se renovaron con actores distintos.
Incluso surgieron proyectos de videojuegos: uno de ellos, dedicado al tío Fester, ganó mala fama, mientras que posteriores entregas resultaron más valoradas por los aficionados.
Por otro lado, la máquina de pinball inspirada en la familia se convirtió en un icono de las salas recreativas.
El legado de Los Locos Addams no sería el mismo sin sus adaptaciones cinematográficas de los años noventa, donde una reconocida actriz tomó el papel de Morticia e introdujo algunos cambios en el vestuario y la caracterización para intensificar el aire siniestro.
Actualmente, la familia Adams sigue vigente con nuevas historias, demostrando que su encanto lúgubre y su sentido del humor retorcido continúan siendo un imán para audiencias de todas las generaciones.
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