La oposición buscará ratificar a través de los dos tercios de los votos, la emergencia en discapacidad, el aumento del 7% a las jubilaciones, la ayuda para Bahía Blanca y la moratoria previsional. Será este miércoles a partir del mediodía.

Buenos Aires.- En otro gran partido entre el Gobierno nacional y la oposición, de esos que marcan la relación de fuerzas, este miércoles se realizará una sesión caliente en la cámara de Diputados donde la oposición intentará rechazar los vetos de Milei a la emergencia en discapacidad, al aumento del 7% a las jubilaciones, la moratoria previsional y la ayuda a Bahía Blanca después de las inundaciones. Para lograr este objetivo, se necesitan dos tercios del total de votos.
Pero además, la oposición intentará destrabar y avanzar con la investigación de la criptoestafa Libra que involucra la Presidente y su entorno más intimo en el poder; y los proyectos de todos los gobernadores para distribuir recursos económicos que la Casa Rosada acapara y no distribuye a las provincias.
La convocatoria que impulsan las bancadas de Unión por la Patria, Encuentro Federal y Democracia para Siempre, estableció un temario y un orden para el debate que pondrá a prueba las voluntades del variopinto abanico opositor, de quienes a pesar de su actitud colaboracionista fueron desechados como aliados por el oficialismo y de los propios mandatarios provinciales. Una sesión caliente tras los cierres de listas para las elecciones legislativas de octubre (que sella alianzas pero también deja heridos), que define la resolución de temas sensibles en vísperas de la campaña electoral nacional y del impacto que las mismas puedan tener en el electorado en medio de una creciente crisis económica y social.
El recinto se abrirá mañana al mediodía y promete un debate álgido y una disputa voto por voto en cada uno de los temas, pero la primera batalla será por alcanzar el quórum para sesionar. En principio, los bloques convocantes (UxP, EF y DpS), tendrían el respaldo de la Coalición Cívica y del Frente de Izquierda y con ellos el número suficiente para abrir el debate. Aunque la Casa Rosada también hará sentir el rigor de la presión que habitualmente ejerce sobre gobernadores y legisladores colaboracionistas para boicotear la presencia en el recinto y tratar de voltear una sesión que incomoda, y mucho, al Gobierno nacional.
Fuente: Página 12