El mundo del espectáculo y el fútbol se conmocionaron con la noticia de la muerte de Carlos Cubero, papá del histórico capitán de Vélez, Fabián Cubero. Según confirmó el periodista Fede Flowers, el exfutbolista y su pareja, Mica Viciconte, ya viajan a Mar del Plata para reunirse con la familia y despedir a Carlos, quien llevaba dos días hospitalizado por una descompensación.

No se difundieron precisiones sobre las causas de su muerte, pero se sabe que el hombre vivía en nuestra ciudad junto a su esposa, Ángela, con quien compartió 52 años de matrimonio y tres hijos: Soledad, Christian y Fabián.
Carlos también era futbolista, y la pasión por la redonda se respiró desde siempre en la casa de los Cubero. Lejos de las luces de Poroto, que se consagró tanto en el club de Liniers como en el Mundial Juvenil de 1997 bajo las órdenes de José Pekerman, su padre tuvo una destacada trayectoria en el futbol regional. También se diferenciaba en el puesto de la cancha, ya que era delantero, mientras que Fabián ocupaba el mediocampo o el lateral, siempre con tareas defensivas.
En su activa cuenta de Instagram, un texto que hoy se lee como epitafio resume su paso por las canchas y por la vida: Carlos: El luchador solitario, es el título del recorte hecho en diciembre del año 2024. Y sigue con una definición del carácter del marplatense: Carlos es profundo y misterioso como el océano, pero increíblemente peligroso si lo subestimas. Tal vez pienses que lo conoces de cabo a rabo, pero él solo muestra lo que quiere que los demás vean.