Aval oficialista para privatizar el Minella, el Poli y el Parque de los Deportes

Con fuerte rechazo opositor, el Concejo Deliberante aprobó adjudicar el complejo deportivo más emblemático de Mar del Plata a la firma Minella Stadium SA. La concesión será por 30 años, con posibilidad de prórroga, y contempla una inversión millonaria.

En una sesión atravesada por la tensión política, el oficialismo logró aprobar este jueves en el Concejo Deliberante la autorización para que el gobierno municipal adjudique la concesión del estadio José María Minella, el Polideportivo Islas Malvinas y los espacios comunes del Parque Municipal de los Deportes a la empresa Minella Stadium SA, única oferente en el proceso licitatorio.

La firma —integrada por capitales argentinos y brasileños— se hará cargo del complejo por un plazo de 30 años, con posibilidad de extenderlo por una década más. Según el contrato, se compromete a una inversión inicial estimada en hasta 40 millones de dólares y el pago de un canon anual de 120 millones de pesos, aunque con un período de gracia de tres años.

La iniciativa, impulsada por el intendente Guillermo Montenegro, fue avalada únicamente por el interbloque oficialista (PRO, UCR, La Libertad Avanza y Coalición Cívica), que hizo valer su mayoría automática. Los bloques de Unión por la Patria, Frente Renovador y Acción Marplatense votaron en contra tanto en las comisiones como en la sesión, y apuntaron contra la falta de competencia, de transparencia y de debate público en el proceso.

El proyecto contempla una renovación integral del estadio Minella, con reconstrucción del campo de juego, recambio total de la platea techada, construcción de palcos VIP, nuevas cabinas de prensa, baños, vestuarios, iluminación LED y ascensores. También se ampliaría la capacidad a 31.000 espectadores sentados.

En el Polideportivo Islas Malvinas, las obras incluirán refuerzos estructurales, pantallas LED, nuevos baños y sistema de climatización, con una inversión adicional estimada en 26 millones de dólares.

Desde la oposición, sin embargo, cuestionaron duramente la privatización encubierta de los principales escenarios deportivos de la ciudad y advirtieron que clubes, deportistas y organizaciones sociales podrían perder el acceso libre y gratuito que históricamente han tenido. “Es un modelo de ciudad donde lo público se entrega a privados sin garantía de participación ni control social”, denunciaron.

El expediente deja abierta una serie de interrogantes sobre el futuro del deporte marplatense, mientras la discusión sobre el uso del espacio público vuelve a poner en evidencia las profundas diferencias sobre el rumbo que el gobierno de Montenegro busca imprimirle a la ciudad.