Por la crisis en la pesca, suspenden la temporada de langostino


Los 113 buques congeladores no saldrán a pescar por las condiciones económicas “inviables” para el sector.

La temporada de langostinos quedó oficialmente suspendida por el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) porque debido a la crisis económica del sector, los 113 barcos congeladores permanecerán amarrados en los puertos de todos el país.

Según fuentes especializadas, solamente dos embarcaciones se inscribieron para operar, cuando se necesitan cuatro para cumplir con los requisitos técnicos mínimos, evaluar el recurso y habilitar la pesca comercial.

Se trata de la primera vez que no se realizará la temporada de pesca comercial de langostino, y esto se debe según los empresarios a que la actividad se volvió no rentable por las medidas del Gobierno nacional.

Desde sus redes sociales el diputado provincial, Gustavo Pulti, realizó un posteo donde se refirió a la problemática del sector como “una crisis evitable”.

El exIntendente de Mar del Plata expresó que la pesca argentina “está al borde de una crisis industrial y laboral sin precedentes”. Advirtió por las posibles pérdidas de la industria y los puestos de trabajo en juego.

El posteo de Gustavo Pulti en las redes.

La pesca argentina, motor estratégico de la economía nacional, está al borde de una crisis industrial y laboral sin precedentes. Hoy, 113 buques congeladores que pescan langostino están amarrados en todos los puertos del país. No salen a pescar. No generan divisas. No sostienen empleo.

El país podría perder 600 millones de dólares por año. La situación es comparable con el colapso productivo que generó “la tablita” de Martínez de Hoz.

¿Qué está pasando?

Caída del precio internacional del langostino.

Costos internos que se disparan: combustibles, energía, frío, logística, fletes.

Altos impuestos, retenciones y derechos de captura crecientes.

Dólar subvaluado, en una actividad netamente exportadora.

La política económica del gobierno nacional ha llevado al sector a una rentabilidad negativa. Esta situación no es inevitable: es el resultado de decisiones políticas.

El gobierno debe actuar ya:

•Eliminar las retenciones a la exportación.

•Reducir impuestos nacionales a materias primas e insumos productivos.

•Establecer condiciones que hagan viable la actividad, como lo hacen países que nos compran, pero también nos compiten.

La pesca es una concesión. El Estado debe garantizar que sea sustentable, rentable y que defienda el trabajo argentino.

En Argentina no hay desarrollo sin industria. No hay industria sin condiciones. No hay condiciones si no hay política económica al servicio de la producción.