El fenómeno de El Niño llegó a su fin y pasa a una etapa Neutra

Científicos estiman que la conclusión de este periodo climático podría quebrar la racha de temperaturas inusualmente altas en los océanos y en la superficie terrestre que ha persistido durante más de un año.

El último fenómeno climático mundial de El Niño terminó oficialmente, poniendo fin a un episodio de un año de duración en el que su influencia en el calentamiento del planeta contribuyó a disparar las temperaturas del océano y del aire hasta niveles récord.

Su final no es ninguna sorpresa, pues sigue el curso típico de un fenómeno terrestre que se viene observando desde hace siglos en algunas partes del mundo. Pero esta vez, trae consigo nuevas incertidumbres en un mundo calentado y cambiado por las emisiones humanas de gases de escape de combustibles fósiles y otros gases de efecto invernadero.

Los científicos creen que el final de El Niño podría romper una cadena de calor sin precedentes que ha persistido en los océanos del mundo y en la superficie del planeta durante más de un año. Se prevé que a finales de verano se desarrolle un patrón de La Niña, el inverso de El Niño que enfría el planeta, y los científicos afirman que probablemente ralentizará, pero no invertirá, el calentamiento del globo.

Pero en un mundo que se ha calentado cerca de 1,5 grados Celsius en menos de dos siglos, esa predicción no está garantizada, porque ni siquiera un fuerte El Niño puede explicar la magnitud del reciente aumento de las temperaturas globales.

Es probable que El Niño se convierta rápidamente en La Niña

El mundo podría cambiar pronto a un conjunto de extremos opuestos. En la actualización del jueves, el Centro de Predicción Climática de la NOAA estimó en 2 de cada 3 las probabilidades de que La Niña se forme en algún momento entre julio y septiembre.

La Niña, como fenómeno inverso de El Niño, está ligada a aguas más frías de lo normal a lo largo del ecuador en el Pacífico central y oriental.

Los episodios intensos de El Niño suelen transformarse en La Niña porque el calor oceánico asociado a El Niño se transfiere a la atmósfera, lo que acaba provocando un rápido enfriamiento de las aguas del Pacífico, explicó Johnson, meteorólogo del Laboratorio de Dinámica de Fluidos Geofísicos de la NOAA en Nueva Jersey.

La Niña tiene sus propios efectos dominó en todo el mundo: condiciones más húmedas de lo normal en el sudeste asiático e Indonesiacondiciones secas en el sur de Estados Unidos y temperaturas más frías de lo normal en el sur de Asia, el este de África y el oeste de Sudamérica.

Quizás uno de los efectos más significativos de La Niña sea la intensificación de la temporada de huracanes en el AtlánticoLa Niña tiende a reducir la cizalladura del viento -diferencias en la velocidad y dirección del viento a distintas altitudes-, lo que puede facilitar la formación y el fortalecimiento de las tormentas tropicales.

La previsión de que La Niña sea probable en otoño llevó a los meteorólogos de la NOAA a advertir que la temporada de huracanes de este año podría ser una de las más activas jamás registradas.